Alejandro Filio: noche de trova, la canción que se interpreta colectiva

El cantante recibe su guitarra. Quién sabe cuántos kilómetros tuvo que recorrer para llegar a la ciudad que es Álamos. Para entregar su vocación que es el canto.

Como un juglar que recorre los caminos para llegar a la próxima estación.

Alejandro Filio a quien se denomina como trovador, se instala puntual en el escenario: El Callejón del Templo. Son las diez con veintiocho minutos. Es el Festival Alfonso Ortiz Tirado (FAOT), en su trigésima tercera edición.

Noche de martes que parece viernes, o sábado. Los espectadores están aquí.

Como las abejas que a través de sus sensores acuerdan el lugar preciso para habitar, así se pueblan las arterias que colindan con el Templo de la Purísima Concepción. En pleno vientre de la ciudad que viera nacer a los dos más grandes, los inmensos: Ortiz Tirado y Arturo Márquez.

La consecuencia de sus pasos por la vida. La creación desde sus capacidades: el darse y ser referencia del arte a través del canto y la composición.

Filio tiene sus filios, se aposentan, le aclaman, le solicitan. Los títulos de sus rolas se escuchan desde la tribuna. Alejandro se sonríe y pide que le pidan una de las más viejitas.

Mujer que camina, grita el joven y es una frase con euforia. La petición por demás urgente.Despierta, grita la señora mientras graba con su celular regiones del concierto.

Filio, antes de complacer extrae de su repertorio una rola de Silvio Rodríguez, la mayor influencia de trovadores. Vienes con el sol, la historia que da esperanza, el tributo a la posibilidad de amar. Una letra que ya ha interpretado al lado del cubano, el más inmenso de la trova-poesía.

Pides / que deje en paz el noticiero / que sea mejor cocinero / pero vienes con el sol / pides que se suspendan los ronquidos / que se agudicen los sentidos / y al cabo vienes como el sol…

Y nada importa, si el cantautor mexicano, a intervalos de sus interpretaciones evoca el panfleto y dicta una sentencia contra el presidente. Los espectadores celebran, le aplauden, la rechifla como un sonido de aprobación y coincidencia.

En su oratoria, el trovador cita a Facundo Cabral, levanta una plegaria en nombre del amor, rememora la anécdota que vivió al lado del también cantante que fue y sigue siendo Cabral.

Extensivo el discurso porque la modernidad impera y los presentes transmiten en vivo el repertorio, a través de Facebook, desde sus celulares. ¿Cuántas almas desde sus hogares estarán sintiendo también las propuestas musicales? Bendita música, privilegiada generación.

Noche de martes que parece de viernes. Insisto. La insistencia se manifiesta también con el vocablo Despierta y que es una de las rolas que más se adhiere a quienes conocen a Filio. Esa rola que escribió y constantemente dedica a todos aquellos que tienen un hijo y “sobre todo, al cual tienen que despertar temprano”.

Yo también fui presa de este mal de luchar contra el reloj… cuando dejo mis zapatos pegaditos a los tuyos / no sé bien / no entiendo bien si estoy construyéndome un futuro / o curándome un pasado / pero sé que este cuento no acabó…

¿Habrá, esta noche de martes, quien no la haya cantado al lado del compositor?

Esto es el FAOT. La sorpresa inesperada que también construyen los espectadores. Acuden a la cita. No importa qué día de la semana marque el calendario.