INAH entrega peritaje antropológico a etnia O´odham

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) entregó a autoridades tradicionales y representantes de la nación indígena o´odham, el peritaje antropológico en torno a la protección de las salinas y sitios sagrados de la etnia en la Bahía de Adair, Sonora.

El documento, titulado La peregrinación por la sal en el universo simbólico de la nación o’odham de México y Estados Unidos, fue elaborado a solicitud de las autoridades tradicionales tohono o´odham, quienes demandan la protección de sus derechos culturales sobre este sitio sagrado para ellos, frente al proyecto de explotación de la Salina La Borrascosa, en el golfo de Santa Clara.

La petición se presentó de manera oficial a la Presidencia de la República y a la Secretaría de Cultura, quienes designaron por competencia al INAH y a su representación en Sonora, para la elaboración del documento, mismo que fue coordinado por el antropólogo Alejandro Aguilar Zeleny, investigador del Centro INAH Sonora, bajo la asesoría de Francisco López Bárcenas, director de Capacitación, vinculación y extensión académica de la Coordinación Nacional de Antropología del INAH.

La entrega del peritaje se llevó a cabo el jueves 10 de agosto a través de una reunión entre representantes y miembros de la etnia o´odham con personal del INAH. La reunión estuvo presidida por la señora Alicia Chuhuahua, Julián Rivas y Verlon M. Jose, los tres Autoridad Tradicional de la nación O´odham; así como los antropólogos José Luis Perea, director del Centro INAH Sonora; Francisco López Bárcenas y Alejandro Aguilar Zeleny.

El encuentro del INAH con la etnia o´odham fue en tres lenguas: o´odham, español e inglés, en el auditorio del Museo Schuk Toak de la Reserva de la Biósfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, ubicado a tan sólo 80 km de la frontera con Estados Unidos, donde habita la mayor cantidad de pobladores o´odham, en reservaciones de Arizona. El territorio tohono o´odham se extiende sobre una amplia región ubicada en lo que actualmente es el noroeste de Sonora y suroeste de Estados Unidos.

En la frontera entre ambos países, esta nación indígena comparte un rico patrimonio arqueológico, histórico, cultural y natural, siendo el entorno de vital importancia para sus tradiciones, entre éstas destacan diversas ritualidades como las salinas y la ruta de la peregrinación, ceremonias que se realizan en un recorrido de más de trescientas millas a través de El Pinacate, donde los pozos de agua y las tinajas son esenciales para concluir el trayecto sagrado.

Integrantes de la etnia o’odham han manifestado su rechazo al proyecto para efectuar la explotación de sal en una superficie de 66 hectáreas, parte de su territorio sagrado y que se encuentra en la zona de amortiguamiento entre la Reserva de la Biósfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, y la Reserva de la Biósfera de El Pinacate y Gran Desierto de Altar, esta última reconocida por la UNESCO como Patrimonio Mundial.

El INAH, con base a las disposiciones que establece la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, y su Ley Orgánica desarrolló un peritaje antropológico, el cual representa un estudio científico y un instrumento jurídico de defensa de los derechos culturales de pueblos indígenas.

Durante la entrega simbólica a las autoridades tradicionales, el antropólogo José Luis Perea dio a conocer las conclusiones que derivan del documento destacando cuatro: el reconocimiento de los derechos de origen y permanencia de los miembros de la nación o´odham como habitantes originarios del territorio de El Pinacate y Gran Desierto de Altar, incluida la región de las salinas.

La necesidad y recomendación de que se haga un estudio arqueológico sobre la región, en el que se plantee el proyecto de La Borrascosa; la realización de una consulta libre, previa e informada con los miembros de los pueblos o´odham sobre lo que representa la realización de un proyecto de salineras; el fortalecimiento de los trabajos, estudios e iniciativas comunitarias para seguir ahondando en lo que representa la ruta de la peregrinación de la sal, así como la incorporación de lo que representa esa ruta cultural para enriquecer la protección y manejo de las Reservas del Pinacate y Alto Golfo.

José Luis Perea destacó que las recomendaciones están ligadas a un documento científico que ahora se pone en manos de las autoridades tradicionales para que éstas le den el rumbo que mejor consideren, dijo que es un deber como profesionistas y como institución encargada de la investigación, conservación y difusión de la memoria de los pueblos originarios del país. La entrega del peritaje permite reconocer ese pasado tan rico e importante de la nación o´odham en toda la región, un patrimonio con huellas arqueológicas de diferentes periodos pero también un patrimonio vivo representado por la lengua, cosmovisión y diversas tradiciones.

            El documento científico destaca el reconocimiento nacional e internacional de la importancia de los dos Reservas de la Biósfera —en medio de las cuales se localiza la Salinera La Borrascosa—: la del Alto Delta del Golfo y la de El Pinacate y Gran Desierto de Altar, donde por siglos se ha desarrollado una sociedad histórica que ha logrado sobrevivir en zonas áridas extremas, y a periodos de calentamiento global, como el altitermal.

            A pesar de los procesos de conquista, colonización, evangelización, despojo y desplazamiento territorial que ha sufrido esta sociedad compleja del desierto, a lo largo de su historia, al menos desde la llegada de los españoles ha logrado conservar su cultura, idioma y parte de su territorio, interviniendo inclusive en diálogos y negociaciones que han posibilitado, entre otras cosas, la inscripción de la Reserva de la Biósfera de El Pinacate y Gran Desierto de Altar en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, en junio de 2013.

            El peritaje considera que el esfuerzo realizado por esta sociedad, no sólo debe ser conocido y respetado, en el marco de los principios que han dado reconocimiento a esta región, sino en la necesidad de la búsqueda y construcción de un nuevo diálogo y formas de trabajo conjunto, a partir de proyectos y modelos de conservación y protección del patrimonio biocultural, paleontológico, arqueológico, histórico, lingüístico y antropológico que representa la permanencia de esta sociedad, la conservación de su cultura y la protección de sus sitios.

            Todo esto lleva a pensar en la importancia y necesidad de ampliar y profundizar los criterios de protección y reconocimiento de las reservas del Alto Delta del Golfo y de El Pinacate y Gran Desierto de Altar, no sólo para incorporar la presencia, historia, cultura y derechos de los o´odham, habitantes originales e históricos de la región.

            Se trata de un área que da cuenta del proceso de establecimiento, desarrollo y permanencia de un grupo étnico definido a través de la historia: una sociedad del desierto de Altar; representa una región ecológica reconocida internacionalmente, al formar parte de la zona de amortiguamiento de dos reservas de la biósfera de relevancia mundial; y es también un territorio de gran relevancia arqueológica, histórica y antropológica.

            Representa el territorio, la religiosidad, cosmovisión y derechos culturales de una sociedad que ha sido determinante en la configuración del noroeste de México y suroeste de los Estados Unidos, reconocido así por las comunidades científicas y académicas en ambos lados de la frontera, con especialistas en diversas formaciones biológicas, ecológicas y sociales. Es una zona que por siglos no ha sido destruida ni afectada y que está llena de vida.

            Los saberes que esta región representa y que han sido analizados por biólogos, ecólogos, arqueólogos y antropólogos, forman parte de la riqueza, sabiduría y enseñanza que se requiere para afrontar los graves retos del calentamiento global que está atravesando el planeta y todas las sociedades humanas.

En el acto de entrega de este peritaje estuvieron presentes Horacio Ortega Morales, del Centro de Visitantes del Pinacate e investigadores y promotores culturales de la Dirección General de Culturas Populares en Sonora.