Ciudad de México. En la pantalla aparecen gráficas que ilustran la gravedad del daño y que explica Delhi Trejo, una experta en nutrición infantil: 85 por ciento de las infancias y adolescencias mexicanas consumen regularmente bebidas azucaradas.
La especialista, oficial de nutrición del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), expone sus puntos en un encuentro organizado por dos fundaciones privadas: una creada por la Corporación Mexicana de Restaurantes (Fundación CMR) y otra por la cadena de Farmacias Similares.
Resulta un contrasentido que las cifras sean presentadas en el evento de una fundación que se dedica a promover la alimentación saludable, aunque cuenta entre sus aliados a Pepsico, una de las grandes corporaciones refresqueras.
En el marco del Congreso de Fortalecimiento Institucional y del Día Mundial de la Alimentación, expertos e integrantes de organismos civiles se reunieron para discutir mecanismos para combatir la desnutrición infantil y acrecentar las capacidades de atención de bancos de distribución de alimentos, comedores comunitarios e iniciativas relacionadas.
Las cifras presentadas por la especialista de Unicef corresponden a años anteriores a las similares que fueron expuestas este mismo lunes en la conferencia presidencial, que muestran una situación más grave.
Las más recientes cifras oficiales dan cuenta de un panorama aún más preocupante: 5.7 millones de estudiantes de entre 5 y 11 años padecen obesidad, lo mismo que 10.4 millones de escolares entre los 12 y los 19 años (Encuesta de Salud y Nutrición 2020-2023).
La Jornada



