Por Omar de la Vara
Las zonas escolares deben ser una prioridad para evitar un accidente. La máxima velocidad en esta área es de 20 kilómetros por hora, es así que, si el conductor de un vehículo llega a golpear a una persona a ese ritmo, las lesiones no serían tan graves.
El encargado del Dispositivo para una Movilidad Segura, Ramón Manuel Arvizu Quintero, agregó que los reductores de velocidad o “topes” juegan un papel importante porque obligan al conductor a bajar la velocidad, pero estos solo se colocan a solicitud de los padres de familia.
“El articulo 82 y 111 nunca nos va a quitar la responsabilidad, sabemos que nosotros tenemos que ir atentos siempre al conducir y evitar en todo momento los atropellamientos, vamos pasando por una zona escolar es nuestra obligación detener la marcha para ceder el paso”, mencionó.
El oficial de Tránsito se pronunció para que las escuelas puedan tener cámaras de vigilancia.
La tarde del lunes dos menores tuvieron un accidente en el bulevar Vildosola, uno de 10 años y el otro de 7 años, luego de salir de su escuela, por fortuna la oportuna intervención de la policía y el traslado de los menores, solo presentaron lesiones.



