Con el objetivo de evitar sanciones fiscales y fomentar una cultura contributiva, se exhorta a la ciudadanía a tener precaución con los depósitos que reciben en sus cuentas bancarias, ya que podrían ser interpretados por el SAT como ingresos gravables si no se comprueba su origen, especialmente en el caso de préstamos o donativos.
María Guadalupe Ruiz Durazo, presidenta del Colegio de Contadores Públicos de Sonora, advirtió que cuando una persona recibe préstamos o donativos individuales o acumulados mayores a 600 mil pesos al año, estos deben ser reportados en la declaración anual, aunque no esté obligada a presentar declaraciones periódicas.
“Por lo pronto te van a cobrar si estás en la actividad empresarial general, por ejemplo, te van a cobrar el impuesto sobre la renta que puede ser hasta el 30% de ese impuesto y luego te van a cobrar las multas por no haber presentado el aviso, que puede ser hasta 40 mil pesos por no haberles avisado, pero sigue siendo muy gravoso porque si alguien te prestó es porque tenías evidentemente una necesidad”, explicó.
Agregó que, si no se informa adecuadamente al SAT, este puede interpretar los depósitos como incrementos patrimoniales sin justificar, lo que puede derivar en sanciones. Incluso en casos de transferencias entre cónyuges o familiares en línea recta, estas deben declararse si superan el monto, aunque estén exentas de impuestos.
Para evitar problemas fiscales recomendó a quienes reciban este tipo de apoyos que formalicen los préstamos con contratos, conservar evidencia de los movimientos y consultar a un contador certificado.



