Las callejoneadas se han convertido en uno de los sellos más representativos del Festival Alfonso Ortiz Tirado, y al frente de esta tradición se encuentra la estudiantina Doctor Alfonso Ortiz Tirado, agrupación que desde 1989 acompaña las noches del festival con música, canto y recorrido por las calles del Pueblo Mágico.
Samuel Figueroa, integrante de la estudiantina desde hace más de dos décadas, explicó que el origen de estas agrupaciones se remonta a la Europa medieval, cuando estudiantes universitarios interpretaban música en plazas y restaurantes como una forma de subsistencia y convivencia cultural. En Álamos, esta tradición fue adoptada y adaptada, conservando su esencia festiva.
“Las estudiantinas comenzaron alrededor del siglo XII y XIII en España, cuando los estudiantes tocaban en plazas y restaurantes para poder solventar sus estudios; aquí en Álamos oficialmente se conforma como estudiantina a partir de 1989”, relató.
Detalló que actualmente la estudiantina está integrada por 16 elementos, aunque en cada presentación participan entre 10 y 14 músicos, ya que muchos de sus integrantes son profesionistas que combinan su trabajo con esta actividad cultural. El repertorio incluye música tradicional española, rumbas y canciones mexicanas de dominio público, adaptadas al estilo de estudiantina.
“La idea es hacer una fiesta ambulante, que la gente vaya apreciando el pueblo, las calles, los portales, los arcos, que baile, cante y disfrute durante todo el recorrido”, expresó.
Samuel compartió que forma parte de la estudiantina desde 2002, motivado por la experiencia visual y sonora de las callejoneadas que presenció desde niño, y que hoy sigue considerando uno de los momentos más emblemáticos del festival.
“Yo me sumé porque desde chico me gustaba verlos, los trajes, las cintas, el burrito y la gente cantando detrás; cuando tuve la oportunidad, me integré y ya llevo casi 23 años aquí”, comentó.
Finalmente, invitó a visitantes y público local a sumarse a las callejoneadas, que se realizan todas las noches del festival al concluir las galas en el Palacio Municipal, como una forma de vivir el FAOT desde sus tradiciones más arraigadas.



