María Dolores acudió, como cada año, a la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria para presentar al Niño Dios con motivo de la celebración del Día de la Candelaria, una tradición que se conmemora cada 2 de febrero en Villa de Seris.
La costumbre marca el cierre de las festividades navideñas y consiste en llevar la imagen del Niño Jesús a la iglesia para recibir la bendición. María Dolores relató que desde hace alrededor de 40 años asiste puntualmente a esta celebración para mantener viva la tradición.
Explicó que la figura del Niño Dios porta la camisa y los zapatitos que utilizó uno de sus nietos en su bautizo, como una ofrenda simbólica.
“Estos zapatitos y esa chambrita eran de uno de mis nietos y no se los quiero cambiar porque los uso en su bautizo, están benditos para que también bendiga a mi nieto y a sus pasos”,expresó.
Añadió que se trata de una costumbre que ha transmitido a sus hijos y nietos, quienes, aunque no siempre la acompañan, conocen y respetan el valor familiar y religioso de esta tradición.



