La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y la directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Emilia Esther Calleja Alor, presentaron el Plan de Generación de Energía Eléctrica hacia el año 2030.
Esta estrategia nacional contempla la instalación de 32 mil megawatts, de los cuales el 70 por ciento corresponderá a fuentes renovables, con el objetivo de disminuir el consumo de combustibles fósiles como el gas natural, combustóleo y diésel, y así mitigar los gases que provocan el cambio climático.
La mandataria federal destacó que el plan permitirá importar menos gas natural del que se consume actualmente, optimizando el uso de los recursos naturales específicos de cada región del país; proyectos solares en el norte y noroeste; parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec y zonas costeras; geotermia en estados como Baja California, Jalisco, Puebla y Michoacán; y modernización de hidroeléctricas en el sur debido a la disponibilidad de agua.
Uno de los proyectos más innovadores anunciados por la CFE es el denominado «Sistema Oasis» o Sistema Eléctrico Mulegé, ubicado en Baja California Sur. Debido a que esta región cuenta con una condición particular de aislamiento respecto al Sistema Eléctrico Nacional, toda su electricidad se produce localmente y dependía en gran medida de combustibles fósiles transportados desde otras zonas.
Este nuevo complejo combinará tres tecnologías principales que operarán de manera integral: una central fotovoltaica con capacidad de 72 megawatts que aprovechará la radiación solar; un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías de 20 megawatts con autonomía de dos a tres horas; y un sistema de producción de hidrógeno verde. Este último utilizará la electricidad sobrante de los paneles solares para alimentar equipos de electrólisis que separarán el hidrógeno del agua. El compuesto será almacenado para usarse posteriormente en celdas de combustible capaces de inyectar 6 megawatts adicionales a la red, garantizando el suministro eléctrico incluso durante la noche.
Los beneficios proyectados para este sistema con cero emisiones incluyen el abastecimiento equivalente al consumo de aproximadamente 40 mil hogares, la generación de 120 metros cúbicos de agua para la población local y la reducción de más de 94 mil toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO2) al año al disminuir el uso de diésel.
La directora de la CFE, Emilia Esther Calleja Alor, destacó además los avances de la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado, situada en Puerto Peñasco, Sonora. Actualmente, las dos primeras etapas de este complejo ya se encuentran operando con una capacidad de 400 megawatts de generación y 72 megawatts de almacenamiento en baterías.
Las fases tres y cuatro del proyecto, que se encuentran en proceso de construcción, añadirán 580 megawatts de generación solar y 174 megawatts de almacenamiento adicionales. Al concluir la totalidad de la obra, la central de Puerto Peñasco alcanzará una capacidad total de mil megawatts de generación fotovoltaica y 246 megawatts de almacenamiento, convirtiéndose en la planta solar más grande del continente americano, mediante una inversión total que supera los mil 400 millones de dólares.




