En día de muertos ellas buscan

4 de noviembre de 2021

El pasado 2 de noviembre, en algunos estados de México se levantaron altares para, según las creencias, recibir a las almas de quienes ya partieron. En otros estados como el nuestro la tradición de celebrar la vida y muerte de quienes nos precedieron se torna distinta, se traslada desde las casas hasta los cementerios en donde se visita el lugar de descanso de las personas a quienes amamos. De alguna manera, estos rituales que se tornan en comunitarios reencuentros y se envuelven de un ambiente festivo acompañado del olor a flores, música y caña de azúcar, son un paliativo para el dolor que queda tras la separación definitiva de nuestros seres amados.

Pero en México hay miles de familias que no gozan del derecho de honrar en un lugar a quienes no están, porque viven en una eterna incertidumbre en la que desconocen el paradero de sus seres queridos, ni siquiera saben si están vivos o no.

De las casi 100 mil personas desaparecidas en México desde la década de 1960s, más de 85 mil se registraron a partir del 2007 según los datos de la Secretaría de Gobernación, el aumento de registro de desaparecidos coincide con el inicio de la llamada Guerra contra el Narco que irresponsablemente desató el entonces presidente Felipe Calderón. La realidad de las desapariciones había sido invisibilizada por todos los medios, la negligencia de más de una década sólo sirvió para que el problema fuera en aumento hasta llegar a la crisis humanitaria actual. Como siempre sucede en crisis similares la cara más visible de ésta tiene rasgos de mujeres, principalmente de madres que han salido a desafiar todo para encontrar a sus hijos e hijas, pero también de mujeres que buscan a sus esposos, hermanos y padres. Sorteando las dificultades del clima, arriesgando su integridad y la del resto de sus familias, dejado sus hogares, enfrentando comentarios envilecidos, desafiando sus propias condiciones de salud, esto grupos de mujeres han logrado mediante la organización colectiva hacer funciones que desde hace muchos años debó asumir Estado.

Estos colectivos de buscadoras destacan en los estados en donde se concentra la mayor parte de desaparecidos, Sonora lamentablemente forma parte de uno de los 10 estados en donde se estima se encuentran el 75% de los reportes de desaparecidos según el Subsecretario de Gobernación Alejandro Encinas. Y aunque por parte del gobierno actual ha habido avances en la localización de fosas, en el diseño de proyectos para la identificación de cuerpos y se han reducido el reporte de desaparecidos hasta en un 22%, la omisión de la crisis también heredo una descomposición estructural en las instituciones que se ven rebasadas para la atención del problema, el cual no será resuelto a corto plazo.
Pese a todo las madres siguen buscando, no buscan culpables, buscan a sus seres amados, lo han dicho siempre y aun así han sido víctimas, como Aranza Ramos, quien buscaba a su esposo y fue asesinada en su casa, o Leticia Álvarez, que busca a su esposo y a su hijo y fue recientemente víctima de violencia. Naturalmente el miedo es latente, pero como declaran en su cuenta oficial de Madres Buscadoras de Sonora (@buscadorasonora), no descansarán hasta encontrar a sus corazones.

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