El diputado federal por Sonora, del Partido del Trabajo, Ramón Flores, destacó la aprobación de la ley que establece topes a las pensiones de funcionarios públicos, con el objetivo de frenar abusos y privilegios heredados.
Explicó que durante años muchos políticos convirtieron las pensiones en un negocio personal, por lo que en el Congreso de la Unión se avaló una reforma que impide que cualquier pensión financiada con recursos públicos sea mayor al salario de la presidenta de México.
“Un negocio personal, por eso aprobamos una reforma clara y contundente, se acabaron las pensiones doradas, nadie, absolutamente nadie puede recibir una pensión financiada con dinero público, por encima del salario de la presidenta”.
El legislador subrayó que esta medida responde a una exigencia ciudadana y representa un paso hacia una mayor justicia y equidad en el uso del dinero público.



