Tras casi siete años de búsqueda e incertidumbre, Cecilia Patricia Flores Armenta, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, sepultó este jueves 2 de abril a su hijo, Marco Antonio Sauceda Rocha, los restos del joven, quien desapareció en 2019, fueron localizados apenas el pasado 24 de marzo en un rancho ubicado al norte del ejido Salvador Alvarado, en la Costa de Hermosillo.
La ceremonia fúnebre se llevó a cabo alrededor de las cinco de la tarde en el Panteón Municipal, al norte de la capital sonorense. En un acto acompañado por música de banda, familiares, amigos e integrantes del colectivo se reunieron para dar el último adiós a Marco Antonio. Durante el sepelio, la activista resaltó que la lucha por encontrar a los desaparecidos sigue vigente, subrayando que, aunque el deseo es encontrarlos con vida, el compromiso de las madres es traerlos de vuelta a casa bajo cualquier circunstancia.
Debido a la relevancia de la labor de Flores Armenta y la naturaleza del evento, el sepelio contó con la presencia de elementos de la Policía Estatal de Seguridad Pública, la Guardia Nacional y personal de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas. Este acompañamiento garantizó la seguridad de los asistentes durante la despedida de quien se convirtió en un símbolo de la lucha del colectivo en el estado.
A pesar del dolor por la pérdida, Ceci Flores declaró que su labor no termina con este sepelio. La líder buscadora anunció que próximamente partirá hacia el estado de Sinaloa con el objetivo claro de localizar a su otro hijo, Alejandro Guadalupe Islas Flores, quien desapareció en el año 2015 en la ciudad de Los Mochis.
Con este nuevo capítulo, Flores Armenta reafirma que su motor sigue siendo la promesa de no dejar a nadie atrás.



