Por Juan Tapia
Con una dominante actuación monticular y un ataque oportuno, los Charros de Jalisco blanquearon 4-0 a los Naranjeros de Hermosillo en el cuarto juego de la serie semifinal de la Liga Mexicana del Pacífico, colocándose a solo una victoria de avanzar a la Gran Final del torneo.
A diferencia del emocionante tercer juego cargado de batazos, este encuentro estuvo marcado por el dominio de los lanzadores. Alemao Hernández fue la figura clave para Jalisco, permitiendo solo dos imparables en seis entradas de labor. Hernández regaló tres bases por bolas, recetó siete ponches y mantuvo en silencio a la ofensiva sonorense.
El relevo también estuvo a la altura: Luis Payán, Miguel Aguilar, Mario Meza, Jesús Cruz y Trevor Clifton se combinaron para cerrar el juego sin permitir carreras, sorteando los pocos momentos de peligro generados por los campeones.
Hermosillo no logró descifrar el pitcheo rival. Aunque Isaac Paredes abrió el juego con un doblete que parecía prometedor, la ofensiva no pudo capitalizar. César Salazar, una de las piezas más consistentes en la postemporada, fue neutralizado, y Jason Atondo se fue con dos ponches en tres turnos.
El equipo sonorense mostró paciencia en el plato, logrando base por pasaportes, pero careció del batazo oportuno para convertir esas oportunidades en anotaciones. Solo en el tercer y séptimo episodio fueron retirados en orden, pero su ataque nunca encontró la chispa necesaria.
Con la serie 3-1 a su favor, Jalisco tendrá la oportunidad de asegurar su pase a la Gran Final este jueves en el quinto juego. Manny Bañuelos será el encargado de abrir por los Charros, mientras que los Naranjeros confiarán en Robert Stock para extender la serie y mantener vivas sus esperanzas de defender el título.



