El Trofeo Original de la FIFA hizo una parada emblemática en Palacio Nacional. Durante la «Mañanera del Pueblo», la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la ceremonia de presentación junto a directivos de Coca-Cola, patrocinador oficial del tour, quienes celebraron un siglo de presencia en México y la distinción del país como el primer anfitrión de tres citas mundialistas.
Como parte del protocolo, la mandataria recibió de manos de la FIFA una réplica certificada de la presea, enviada por Gianni Infantino como testimonio de la estrecha colaboración entre el organismo rector del fútbol y el Gobierno de México.
Uno de los momentos más destacados ocurrió cuando la presidenta Sheinbaum levantó el trofeo auténtico junto al legendario exfutbolista brasileño Bebeto. Este acto se rigió bajo las normas de la FIFA, que estipulan que la copa original solo puede ser manipulada por campeones del mundo o jefes de Estado en funciones. Al cumplir con este requisito jerárquico, la mandataria participó en un ritual que subraya el prestigio de México como coorganizador de la máxima fiesta del fútbol.
La pieza es un objeto de valor incalculable, es fabricada en oro sólido de 18 quilates con un peso de 6.175 kilogramos, se estima que su valor asciende a los 20 millones de dólares. Debido a este costo y a los antecedentes históricos de robos, como el de Inglaterra en 1966 y el de Brasil en 1983, la copa cuenta con escolta permanente las 24 horas y solo es manipulada con guantes blancos para preservar su integridad.



