La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció sobre las inconsistencias detectadas en el reciente proceso de selección de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el primero aplicado totalmente en línea para el nivel licenciatura, señalando que la expansión de la inteligencia artificial (IA) exige a las instituciones educativas modernizar y replantear sus esquemas de evaluación para preservar la certidumbre académica.
La mandataria respaldó la iniciativa del rector Leonardo Lomelí Vanegas de conformar una comisión técnica encargada de investigar los resultados atípicos del examen de admisión 2026-2027. Sheinbaum puntualizó que la situación no deriva de una omisión institucional, sino de la velocidad con la que las herramientas tecnológicas han rebasado los formatos tradicionales de examen a distancia.
”Es una institución autónoma, ellos toman la decisión de cómo hacer el examen… Tal vez no se tomó en cuenta todo el desarrollo tecnológico que existe ahora con inteligencia artificial para la aplicación de exámenes en línea. Ellos tendrán que definir cómo resuelven esta situación”, puntualizó.
Sheinbaum Pardo indicó que la irrupción de la IA generativa representa un reto global no solo para los exámenes de ingreso, sino para la labor docente cotidiana, donde cada vez resulta más complejo verificar la autoría de ensayos, proyectos y ejercicios académicos elaborados fuera de las aulas.
Ante este panorama, la presidenta instó a los aspirantes a actuar con ética y evitar el uso de trampas en las pruebas de selección, al tiempo que sugirió a las autoridades educativas explorar alternativas metodológicas que aseguren la comprobación directa de los aprendizajes, tales como evaluaciones presenciales o exámenes orales, prácticas que ya han comenzado a reincorporarse en diversas instituciones de educación superior a nivel internacional.
La revisión interna por parte de la Máxima Casa de Estudios continúa abierta para determinar si las variaciones en las puntuaciones corresponden a fallas metodológicas, factores tecnológicos o al uso no autorizado de herramientas digitales durante la prueba.
Hasta el momento, las autoridades universitarias no han emitido una conclusión definitiva sobre las causas de las anomalías, mientras el caso mantiene abierto el debate nacional sobre el equilibrio entre la innovación tecnológica y la transparencia en los procesos de admisión pública.



