La pitahaya, o “fruta del dragón”, es un verdadero tesoro gracias a su atractiva apariencia, vibrantes colores y sabor único, además de su riqueza en boro, potasio, calcio, fibra y colágeno. Los tallos tiernos y las flores se comen como verdura, mientras que los tallos maduros se utilizan como forraje. Tanto tallos, flores, como frutos se valoran por sus propiedades medicinales, y el gran tamaño y fragancia de sus flores les otorgan un importante valor ornamental.

¿Qué es la pitaya y para qué sirve?
La pitaya, también conocida como pitaya de mayo, es un fruto originario de América Central y de diversas regiones de México. Proviene del género Stenocereus, que agrupa varias especies de cactus, muchas de ellas endémicas del país.
Entre los principales estados productores destacan Sonora, Sinaloa, Zacatecas, Michoacán, Oaxaca y Baja California Sur. Además de consumirse fresca, la pitaya se utiliza para elaborar aguas frescas, jugos, helados, gelatinas, licores y otros productos derivados, convirtiéndose en una fuente de ingresos para comunidades de zonas áridas.
Cultivar pitahaya no es tarea fácil, requiere compromiso y paciencia. Los esquejes se apoyan en árboles de “mulato” que no superan los dos metros de altura, un proceso que necesita un tutor para sostenerlos, podas periódicas para proteger la fruta de sus principales depredadores, como pájaros, chinches, escarabajos y palomillas.
Una sola planta puede producir hasta 40 frutas, que pesan entre 500 gramos y un kilo, según el tipo y la variedad.
¿Cuál es la diferencia entre pitaya y pitahaya?
Aunque sus nombres son similares, pitaya y pitahaya no son lo mismo. La pitaya pertenece al género Stenocereus, mientras que la pitahaya proviene del género Hylocereus.
La pitahaya se distingue por sus escamas gruesas de color verde y por ser menos dulce que la pitaya. Puede presentar cáscara amarilla o roja, con pulpa blanca o roja. Ambas plantas pertenecen a la familia de las cactáceas y también se cultivan con fines ornamentales debido a sus vistosas flores.

Beneficios de la pitaya y la pitahaya
Tanto la pitaya como la pitahaya destacan por su alto contenido de agua, vitaminas A, B y C, así como minerales como hierro, calcio y potasio. Además, favorecen la digestión y contribuyen al cuidado de la salud ósea.
Principales aportes
- Favorecen la digestión gracias a su contenido de fibra y agua.
- Aportan vitaminas y minerales esenciales para el organismo.
- Contribuyen a la hidratación por su elevado contenido de agua.
- La pitahaya posee propiedades antioxidantes, que ayudan a combatir los radicales libres.
- Su contenido de fósforo favorece la concentración y la memoria.
- También puede contribuir al cuidado de los riñones y la salud bucal.
Además de su valor nutricional, estos frutos forman parte de la riqueza biológica y cultural de México, donde su producción y consumo continúan ganando popularidad.



