El gobernador de California, Gavin Newsom, decretó el estado de emergencia en toda la entidad ante la amenaza que representa la intensificación del fenómeno meteorológico de El Niño, medida que faculta al gobierno estatal a movilizar recursos y activar protocolos de contingencia frente a posibles tormentas invernales de magnitud histórica.
Los análisis de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) anticipan que las condiciones oceánicas generarán un periodo invernal con niveles de precipitación pluvial y nival sensiblemente superiores a los promedios registrados en la región.
«El fenómeno de El Niño que se está gestando ya está batiendo récords, y los meteorólogos prevén que continúe intensificándose, pudiendo llegar a ser el más fuerte jamás registrado», advirtió la Oficina del Gobernador.
La declaratoria de emergencia ordena a las dependencias del gobierno de California iniciar labores inmediatas para resguardar a las poblaciones en situación de vulnerabilidad, acondicionar las vías de transporte y la infraestructura estratégica, disponer de reservas de suministros y brindar asistencia técnica a los municipios para mitigar riesgos de inundación, deslaves y afectaciones en las zonas costeras.
El evento climático, caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Océano Pacífico ecuatorial, altera de forma periódica los patrones de lluvia a nivel global. A la par de estas proyecciones, investigaciones publicadas en la revista Science señalan que la intensidad de El Niño se ha incrementado más de un 36 % respecto a la era preindustrial, tendencia que se ha acelerado en las últimas cuatro décadas como consecuencia del calentamiento global.



