Las autoridades de salud de la Federación de Rusia aseguraron que no existe un riesgo epidémico en la región de Irkutsk, Siberia, tras el fallecimiento de una investigadora de 28 años adscrita a un laboratorio de patógenos. No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que carece de la información técnica suficiente para realizar una evaluación integral del riesgo, mientras que países colindantes como Mongolia reforzaron sus controles fronterizos.
El Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor (Rospotrebnadzor) informó que concluyó el seguimiento médico de más del 90 % de los contactos de la víctima sin detectar contagios ni anomalías infecciosas. La agencia gubernamental precisó que dos comisiones especializadas en bioseguridad descartaron emergencias en la manipulación de microorganismos en el recinto científico y destacó que la empleada contaba con el esquema de vacunación correspondiente para el manejo de agentes patógenos.
«No existe ningún riesgo epidémico para la población de Irkutsk. La inmensa mayoría de lo que los medios están difundiendo respecto a esta situación es información falsa», sostuvo el portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, al pedir que solo se atienda la información oficial de las agencias sanitarias locales.
En contraste con las declaraciones del Kremlin, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, confirmó que el organismo internacional mantiene vacíos de información y solicitó aclaraciones sobre reportes de un segundo trabajador hospitalizado por afecciones respiratorias similares.
En el plano diplomático y fronterizo, el Ministerio de Salud de Mongolia ordenó la activación de protocolos de vigilancia sanitaria en los pasos colindantes con Rusia para prevenir posibles contingencias, mientras que la Embajada de Estados Unidos en Moscú emitió un comunicado recomendando a sus ciudadanos extremar precauciones ante la posibilidad de un brote de peste neumónica en la zona siberiana.
Pese a que publicaciones locales como People of Baikal informaron inicialmente sobre un sospechado contagio de peste en el laboratorio de Irkutsk, las autoridades rusas han mantenido un estricto control sobre la terminología empleada en los reportes públicos.
Medios estatales y plataformas informativas han retirado notas previas que abordaban investigaciones judiciales por presuntas violaciones a las normas sanitarias, restringiendo la narrativa oficial a los comunicados emitidos por Rospotrebnadzor.



