Por Rafael Rentería
La problemática del abasto del agua en Hermosillo, especialmente, es algo que ha sido ya tratado e investigado por profesionales del Colegio de Sonora (Colson) y ahora en este nuevo año nos brindan el panorama de ese tema para la capital del estado de Sonora. En entrevista con el investigador del Colson y experto en temas del agua, Luis Alan Navarro Navarro, nos platicó sobre ese tema en particular y el impacto de la sequía en una ciudad que ronda ya el millón de habitantes.
¿Cómo está Hermosillo al 2022 por el tema de la sequía y la falta de agua? Efectivamente, la sequía es algo persistente. Más o menos el 94 por ciento de la superficie del Estado es árida o semiárida. En el caso de Hermosillo y por mucho tiempo hasta 2013, solo dependía de la cuenca del Río Sonora. A partir del 2013 empezó a depender de la cuenca del Río Yaqui por el Acueducto Independencia. Por mucho tiempo la cuenca del Río Yaqui gozó de buenas condiciones de lluvias, entonces no tuvimos problemas en Hermosillo, pero siempre existió el escenario de una sequía en la cuenca del Río Sonora y en la del Río Yaqui. Incluso, en el 2021 estuvimos a punto de perder el agua de la cuenca del Río Yaqui. Pero sí efectivamente, el manejo de la sequía debería de ser algo institucionalizado ya en el estado de Sonora por una serie de factores que hemos vivido y que viviremos.
¿Cuánto se gasta de agua en una ciudad como Hermosillo actualmente? Tengo entendido que andan por el orden de los 500 a los 700 litros por segundo para la demanda pico. Casi siempre los organismos operadores se ajustan a la demanda pico que es cuando hay un mayor gasto de agua. Hermosillo tiene problemas de distribución evidentemente y por eso se trató de hacer aquel proyecto del Acuaférico Hermosillo tramo oriente o más conocido como ramal para el sector norte. En ese entonces se decía que para el norte de la ciudad había un problema como de 420 litros por segundo de necesidad de agua y que era una cuestión de distribución solamente. Entonces, si hay problemas de distribución, pero también de abasto o escasez por las fuentes de agua.
¿Las presas están bajando sus niveles? Así es. Yo las estoy monitoreando. Por ejemplo, la Del Novillo me tocó desde el año pasado vivir el llamado que nos hicieron las autoridades de que le quedaban 20 días de agua al Novillo ahí y desde entonces lo he estado monitoreando y la verdad es que se ha movido muy poco. Soy optimista y creo que así permanecerá. Por ejemplo, al primero de mayo pasado, esa presa estaba en 272.29 metros, pero al 23 de mayo está en 272.14. Según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), es decir solo ha estado bajando 6.8 milímetros al día. Se está viendo que casi no baja el nivel del agua y eso lo vuelve a uno optimista de pensar que vamos a alcanzar la temporada de lluvias otra vez y poder salir abantes. Pero eso no es una forma de vivir, se necesitan hacer acciones de largo plazo. Nosotros en el Colegio de Sonora hemos hecho durante muchos años trabajos de investigación en temas como el agua, pero el problema es que las autoridades se van y muchas veces a esos planes ya no se les da continuidad.
¿Cómo está Hermosillo al 2022 por el tema de la sequía y la falta de agua? Efectivamente, la sequía es algo persistente. Más o menos el 94 por ciento de la superficie del Estado es árida o semiárida. En el caso de Hermosillo y por mucho tiempo hasta 2013, solo dependía de la cuenca del Río Sonora. A partir del 2013 empezó a depender de la cuenca del Río Yaqui por el Acueducto Independencia. Por mucho tiempo la cuenca del Río Yaqui gozó de buenas condiciones de lluvias, entonces no tuvimos problemas en Hermosillo, pero siempre existió el escenario de una sequía en la cuenca del Río Sonora y en la del Río Yaqui. Incluso, en el 2021 estuvimos a punto de perder el agua de la cuenca del Río Yaqui. Pero sí efectivamente, el manejo de la sequía debería de ser algo institucionalizado ya en el estado de Sonora por una serie de factores que hemos vivido y que viviremos.
¿Cuánto se gasta de agua en una ciudad como Hermosillo actualmente? Tengo entendido que andan por el orden de los 500 a los 700 litros por segundo para la demanda pico. Casi siempre los organismos operadores se ajustan a la demanda pico que es cuando hay un mayor gasto de agua. Hermosillo tiene problemas de distribución evidentemente y por eso se trató de hacer aquel proyecto del Acuaférico Hermosillo tramo oriente o más conocido como ramal para el sector norte. En ese entonces se decía que para el norte de la ciudad había un problema como de 420 litros por segundo de necesidad de agua y que era una cuestión de distribución solamente. Entonces, si hay problemas de distribución, pero también de abasto o escasez por las fuentes de agua.
¿Las presas están bajando sus niveles? Así es. Yo las estoy monitoreando. Por ejemplo, la Del Novillo me tocó desde el año pasado vivir el llamado que nos hicieron las autoridades de que le quedaban 20 días de agua al Novillo ahí y desde entonces lo he estado monitoreando y la verdad es que se ha movido muy poco. Soy optimista y creo que así permanecerá. Por ejemplo, al primero de mayo pasado, esa presa estaba en 272.29 metros, pero al 23 de mayo está en 272.14. Según datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), es decir solo ha estado bajando 6.8 milímetros al día. Se está viendo que casi no baja el nivel del agua y eso lo vuelve a uno optimista de pensar que vamos a alcanzar la temporada de lluvias otra vez y poder salir abantes. Pero eso no es una forma de vivir, se necesitan hacer acciones de largo plazo. Nosotros en el Colegio de Sonora hemos hecho durante muchos años trabajos de investigación en temas como el agua, pero el problema es que las autoridades se van y muchas veces a esos planes ya no se les da continuidad.




