En una entrevista para Radio Sonora, la Investigadora y Directora del Laboratorio Social Norte, Leyla Acedo Ung presentó un análisis crítico sobre la paradoja que enfrentan las mujeres en el sistema laboral de México.
A pesar de que la población femenina hoy cuenta con mayores niveles de preparación universitaria que los hombres, su ingreso y permanencia en el mercado laboral formal sigue encontrando barreras estructurales.
Históricamente, el acceso de las mujeres a la educación superior se limitaba a carreras consideradas «feminizadas». Sin embargo, gracias a la expansión de las universidades autónomas y la implementación de cuotas de género, la presencia femenina en las aulas ha crecido hasta representar el 54% de las personas graduadas a nivel nacional. Aún así, este éxito académico no se traduce en éxito profesional, menos de la mitad de las egresadas logran incorporarse a un empleo formal.
«El país está formando mujeres profesionistas, pero la sociedad no está dispuesta a emplearlas», argumentó Acedo Ung.
El análisis destaca que el mercado laboral no ha evolucionado al mismo ritmo que la universidad. La inserción de las mujeres se ve obstaculizada desde el primer contacto por los denominados «sesgos de afinidad», donde las estadísticas muestran que los reclutadores tienden a contratar personas de su mismo género. Dado que la mayoría de los puestos de poder siguen ocupados por hombres, esta dinámica perpetúa la exclusión femenina de los cargos estratégicos.
A esta problemática se suma una brecha salarial del 26% en favor de los hombres, una diferencia que se desprende en gran medida de la alta informalidad en los empleos disponibles para las mujeres. La falta de condiciones dignas y la disparidad en las remuneraciones desincentivan la participación económica de un sector altamente capacitado que, ante la precariedad, termina fuera del sistema productivo.
Uno de los puntos más relevantes expuestos por Leyla Acedo es la desconexión total entre las políticas laborales y la realidad de las mujeres que ejercen labores de cuidado. Actualmente, cerca de 19 millones de mujeres optan por el trabajo del hogar y de cuidados familiares debido a que el mercado laboral es incapaz de ofrecer flexibilidad. La experta señaló que existe una incompatibilidad absoluta entre los horarios escolares y las jornadas de oficina, lo que obliga a millones de profesionistas a abandonar sus carreras para sostener la vida personal que socialmente se les atribuye.



