Los precios de la carne de res en México se dispararon 16 por ciento durante enero de 2026 y podrían aumentar aún más en el segundo trimestre del año.
El encarecimiento se atribuye a factores como la inseguridad y las restricciones impuestas por el gobierno a la importación de carne de res y cerdo desde países sin tratado comercial.
En la Convención Anual de la Industria Cárnica 2026, Macarena Hernández, directora general del Consejo Mexicano de la Carne (ComeCarne), señaló que el cambio en el esquema de importación ha generado retrasos administrativos e incertidumbre que afectan la planeación de las empresas.
Francisco Jaraleño, recién reelecto presidente de ComeCarne para el periodo 2026-2027, reconoció que la medida obligó a realizar ajustes en la producción y en el equilibrio de la cadena de suministro. “Nuestro enfoque no es confrontar, sino construir”, afirmó.
El Pacic permitía importar carne desde Brasil, donde los precios son hasta 20 por ciento más bajos que en Estados Unidos, principal proveedor de México gracias al arancel cero del T-MEC. Con su eliminación, las aduanas mexicanas volvieron a aplicar un arancel de 20 por ciento a las compras provenientes de países sin tratado.
En sustitución, el gobierno autorizó cupos de 70 mil toneladas de carne de res y 51 mil de cerdo, con un límite de 10 por ciento por empresa. Las compañías deben presentar garantías equivalentes al 20 por ciento del valor ofertado y competir en licitación; el fallo se dará a conocer en marzo.
No obstante, ComeCarne considera que los volúmenes son insuficientes frente a la demanda nacional. El organismo había propuesto cupos de 153 mil toneladas de res y 111 mil de cerdo.
Ernesto Salazar, director de Estudios Económicos de ComeCarne, advirtió que además de las restricciones, el alza en primas de seguros, la presencia del gusano barrenador y el incremento de la inseguridad podrían presionar aún más los precios en los próximos meses.



