Activistas y organizaciones sociales han levantado la voz contra la expansión descontrolada de las tiendas de conveniencia OXXO en México, señalando que esta proliferación representa un riesgo significativo para la salud de la población. Actualmente, OXXO cuenta con unas 23,000 sucursales en el país, abriendo aproximadamente una nueva tienda cada 14 horas y proyectando establecer una sucursal a tan solo 8 minutos de sus potenciales consumidores.
Según el comunicado emitido por la organización El Poder del Consumidor, el 88% de los productos ofrecidos por OXXO son considerados poco saludables. Esto incluye una amplia gama de productos procesados y ultraprocesados, como bebidas azucaradas, botanas saladas, y confitería, de los cuales muchos exhiben sellos de advertencia por exceso de calorías, azúcares y sodio.
Alejandra Contreras del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), subrayó que los productos ultraprocesados están asociados con diversos efectos adversos para la salud, como trastornos digestivos, alergias, hiperactividad, y un aumento en el riesgo de enfermedades como neoplasias.
Además, se ha observado que la presencia abundante de comercios que venden estos productos está correlacionada con una mayor prevalencia de obesidad en adultos en México.
Los activistas han instado a implementar regulaciones que restrinjan la disponibilidad excesiva de productos ultraprocesados en múltiples municipios del país, enfatizando la necesidad de proteger la salud pública sobre los intereses comerciales. Además de los productos alimenticios, las tiendas OXXO también ofrecen una variedad considerable de bebidas alcohólicas, principalmente cervezas, y productos de tabaco, como cigarros, acompañados de estrategias promocionales que fomentan su consumo.
Arturo Sabines, Vocero de la Red de Acción sobre Alcohol (RASA), hizo hincapié en que la mayor disponibilidad de productos nocivos como el alcohol incrementa el consumo excesivo y sus consecuencias para la salud pública.
Los activistas han subrayado que la alta densidad de tiendas que venden estos productos nocivos está asociada con un aumento en la mortalidad por enfermedades crónico-degenerativas en el país. En México, el 26% de las muertes por estas enfermedades se vinculan directamente con el consumo de productos nocivos disponibles en comercios como OXXO.



