El Gobierno de México mantiene vigente el registro obligatorio de líneas celulares como parte de las estrategias nacionales para combatir el fraude y la extorsión telefónica. Este proceso, iniciado el pasado 9 de enero, exige que los usuarios de compañías como Telcel, AT&T, Movistar, Bait y Altán vinculen su identidad a sus números activos antes de que concluya el primer semestre del año, con el fin de garantizar que todos los dispositivos de comunicación estén plenamente identificados.
La normativa establece que toda persona con una línea bajo esquemas de prepago o planes de renta debe cumplir con el trámite, aunque existen excepciones específicas. Las tarjetas SIM diseñadas exclusivamente para la transmisión de datos, que carecen de funciones para realizar llamadas de voz o enviar mensajes SMS, están exentas de esta regulación. De esta forma, el registro se centra exclusivamente en los dispositivos con funciones de comunicación convencional, los cuales son los más utilizados en la comisión de delitos telefónicos.
Para cumplir con esta disposición, las autoridades han habilitado la modalidad presencial en los Centros de Atención a Clientes, donde los titulares deben presentar una identificación oficial vigente (INE o pasaporte), un comprobante de domicilio reciente y el dispositivo con la tarjeta SIM. Asimismo, se ha facilitado la vía digital a través de los portales de cada operadora para que los usuarios puedan subir fotografías de su documentación. En caso de presentar inconvenientes en el registro en línea tras tres intentos, el sistema permite solicitar asistencia telefónica marcando al 111 para planes de renta o al 264 para prepago, agilizando así el proceso sin necesidad de acudir a una sucursal.
Quienes no cumplan con el registro para ese día sufrirán la suspensión total del servicio móvil, quedando sus dispositivos restringidos únicamente para llamadas a números de emergencia como el 911 o el 089. La reactivación de la línea estará estrictamente condicionada a la finalización satisfactoria del trámite, por lo que el sector de telecomunicaciones recomienda realizar el proceso con antelación para evitar la interrupción de sus servicios.



