La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que, previo al inicio del ciclo escolar pactado para el 31 de agosto, el Gobierno Federal fijará una postura oficial y colectiva sobre el uso de teléfonos celulares y tabletas dentro de las escuelas, en medio de una discusión nacional que busca concientizar a las familias y estudiantes sobre el impacto neurológico y emocional del uso compulsivo de pantallas.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria estuvo acompañada por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, así como por dos referentes internacionales en tecnología y salud mental, el psicólogo social estadounidense Jonathan Haidt —autor del libro La generación ansiosa— y el ingeniero mexicano Arturo Béjar, exdirectivo de Meta y cofundador de Apple.
“Tiene que ser una decisión colectiva… que haya conciencia de los impactos y los jóvenes no sientan que es una imposición”, enfatizó la presidenta Sheinbaum Pardo.
El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, calificó el uso desmedido de dispositivos como un grave problema de salud pública, subrayando que las familias enfrentan una relación asimétrica frente a las corporaciones tecnológicas que diseñan estas plataformas.
“Estamos frente a una relación muy desigual, porque las familias, pues tienen que enfrentar a las grandes empresas que tienen todos los datos, tienen todos los especialistas y tienen el diseño de los algoritmos. Por lo tanto estamos frente a un problema de salud pública, no es una cuestión a más de autorregulación de las personas o de las familias. Se requieren acciones colectivas que antepongan el bienestar de las infancias y las juventudes antes que los intereses comerciales”, dijo.
Delgado añadió que “los algoritmos no son neutrales, tienen cierta orientación” e incorporan mecanismos matemáticos diseñados para capturar la atención de las infancias, moldeando sus conductas y su percepción del entorno.
En su intervención a distancia desde Estados Unidos, Jonathan Haidt alertó que en el periodo 2010-2015 la sociedad cometió el error de asumir que entregar dispositivos a temprana edad volvería a los menores «más inteligentes», cuando en realidad se sustituyó la infancia basada en el juego presencial por una dominada por el «chupón digital».
“Separar a los alumnos del teléfono durante toda la jornada escolar y elevar a 16 años la edad mínima para abrir una cuenta en las redes sociales”, sugirió Haidt.
Por su parte, Arturo Béjar explicó desde la tribuna de Palacio Nacional los seis elementos que la industria tecnológica implementa de forma deliberada para generar hiperdependencia; el despliegue continuo (scrolling infinito), la reproducción automática de video, las recomendaciones algorítmicas, las notificaciones invasivas, los contadores de popularidad y los filtros de comparación social.
Béjar denunció que, ante las evidencias de acoso, ansiedad y daño a la autoestima en adolescentes, “la industria niega la adicción y traslada la responsabilidad a los padres”, por lo que llamó a exigir a las plataformas herramientas efectivas de protección y control parental.



