La inversión fija bruta en México rompió una racha negativa de 19 meses consecutivos de contracciones a tasa anual, al registrar un repunte del 5.1% durante abril de 2026. Con este resultado, el Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) alcanzó su mejor desempeño desde julio de 2024, impulsado de manera primordial por el dinamismo en el sector de la construcción y la adquisición de bienes de capital importados, de acuerdo con los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Con cifras desestacionalizadas, el indicador se ubicó en los 107.4 puntos, lo que significó una sólida recuperación mensual del 4.0% en comparación con marzo. Este avance representa el segundo incremento mensual consecutivo y se consolida como el crecimiento más alto para un solo mes desde noviembre de 2020.
El análisis detallado del INEGI revela un comportamiento asimétrico entre los pilares de la inversión, donde la actividad inmobiliaria compensó el deprimido mercado de activos nacionales. El sector de la construcción se consolidó como el principal motor de la recuperación general al registrar un aumento mensual del 6.5% y una expansión del 8.8% a tasa anual. Al interior de este rubro, la edificación residencial sobresalió de forma notable con un incremento mensual del 12.4%, el mayor desde agosto de 2020, y un repunte anual del 16.7%, mientras que el segmento no residencial avanzó un moderado 1.1% anual.
En contraste, el componente de maquinaria y equipo mostró un avance de 2.0% mensual, pero reflejó una marcada debilidad estructural en el comparativo anual con una expansión de apenas 0.9%. Esta fragilidad se debió a que la compra de maquinaria y equipo de origen nacional se desplomó un 10.6% anual, arrastrada por contracciones en el equipo de transporte de un 8.5% y en maquinaria local de un 12.4%. Este retroceso interno restó fuerza al crecimiento de los bienes de capital importados, los cuales sí registraron una evolución favorable al incrementarse un 7.1% mensual y un 8.8% a tasa anual.
Pese al sólido comportamiento de abril, las cifras acumuladas del primer cuatrimestre del año todavía reflejan una contracción general del 1.0% anual con cifras originales. Esta situación expone una marcada disparidad entre el gasto gubernamental y las decisiones del sector empresarial, donde la inversión pública acumulada sumó un avance del 7.0% anual, impulsada por un crecimiento del 7.7% en construcción y del 5.7% en maquinaria. Por el contrario, la inversión privada registró una caída del 2.2% anual en el mismo periodo, afectada por una contracción del 6.0% en la adquisición de equipo productivo y un débil avance de 1.6% en el ramo constructor.
En paralelo al repunte de la inversión, el consumo privado mostró un avance más plano durante abril, con un crecimiento de apenas 0.1% mensual y 2.1% anual, sostenido casi exclusivamente por la adquisición de productos extranjeros, mientras que el gasto en bienes de origen nacional permaneció prácticamente estancado.
Especialistas financieros prevén que la recuperación continuará durante el segundo trimestre del año, cobijada por programas institucionales de vivienda, planes de infraestructura física, la estabilidad de la inflación y una tendencia a la baja en las tasas de interés de referencia.
Arturo Vieyra, economista en jefe de Grupo Coppel, proyectó una estimación de crecimiento del 1.3% para el Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de este año, acotando que los lazos de la cadena de suministro de Norteamérica mantendrán el atractivo del país. No obstante, instituciones como Banamex y Valmex coincidieron en que el ritmo de expansión hacia la segunda mitad del año será gradual y heterogéneo. Advirtieron que factores de incertidumbre internacional —como las revisiones anuales contempladas dentro del marco del T-MEC— podrían postergar la consolidación de proyectos productivos privados de largo plazo que requieran de mayor certidumbre regulatoria.



