El comando militar central de Irán, Hatam al Anbiya, emitió un aviso en el que insta a la población civil del norte de Israel a desalojar dicha región en caso de que las fuerzas armadas israelíes reanuden las incursiones de bombardeos sobre las zonas residenciales del sur de Beirut, en Líbano, según reportes difundidos por la cadena informativa Al Jazeera.
La comandancia de la República Islámica puntualizó que este pronunciamiento surge como una réplica directa a las directrices de evacuación que el ejército israelí giró a los pobladores de Dahiyeh, un sector considerado el centro operativo de Hezbollah en la capital libanesa. A través de un boletín oficial publicado en los aparatos de difusión estatal de Irán, el organismo advirtió que ante los recurrentes incumplimientos al cese al fuego por parte del Estado israelí, de ejecutarse las agresiones planeadas, los habitantes y los enclaves de carácter militar apostados en el norte de las zonas ocupadas deberán retirarse del perímetro si buscan salvaguardar su integridad.
Por otra parte, los cuerpos de inteligencia de la Guardia Revolucionaria iraní endurecieron la retórica bélica mediante un manifiesto en el que sentenciaron que quien siembra vientos cosechará tempestades. En la misiva, la corporación militar remarcó que cualquier tipo de intensificación en los ataques de Israel, ya sea en suelo libanés o en la Franja de Gaza, detonará una respuesta hostil directa con Irán, lo que a su vez provocaría el despliegue de maniobras de autodefensa, la activación de zonas de combate inéditas y la ejecución de disposiciones tácticas en torno al estrecho de Ormuz.
Sobre esta línea de acción, el director de inteligencia de la Marina de la Guardia Revolucionaria, Behnam Rezaei, manifestó que la tolerancia de la nación persa ha llegado a un punto de saturación y recalcó que Teherán mantiene el dominio operativo sobre el estrecho de Ormuz. El mando naval concluyó afirmando de forma tajante que su gobierno impedirá la prolongación de cualquier cerco marítimo y que de ninguna manera se mantendrán pasivos ante un incremento de las hostilidades en el territorio de Líbano.



