La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo una conversación telefónica con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, en la que ratificaron la solidez de la relación bilateral y acordaron profundizar los vínculos en materia de inversión, comercio y protección ambiental. Durante la llamada, calificada por la mandataria mexicana como «muy agradable», ambos gobiernos se reconocieron como socios estratégicos globales con una visión compartida sobre la estabilidad económica regional y la cooperación internacional.
Un punto crítico del diálogo fue la seguridad energética global ante el impacto que ha generado en Japón el cierre del Estrecho de Ormuz. La primera ministra Takaichi solicitó formalmente la posibilidad de aumentar las exportaciones de petróleo mexicano hacia el país nipón a través de Pemex, ante lo cual la presidenta Sheinbaum aclaró que ya existe un acuerdo para el envío de excedentes de crudo que no son requeridos por las refinerías nacionales. De esta manera, México manifestó su disposición para colaborar en el suministro energético.
En el ámbito económico, se resaltó la relevancia de las más de 1,600 empresas japonesas establecidas en México, las cuales generan alrededor de 350,000 empleos directos. La presidenta garantizó condiciones de estabilidad para estas inversiones, mientras que la primera ministra propuso crear un marco de diálogo sobre seguridad económica que considere los recursos minerales estratégicos de México para elevar el nivel de la relación comercial. Asimismo, Sheinbaum agradeció el apoyo histórico de la Agencia de Cooperación de Japón en el saneamiento de ríos y el combate a la contaminación atmosférica, proponiendo formalmente ampliar este esquema de trabajo hacia nuevas áreas de interés ambiental.



