Por Rafael Rentería
Hace poco más de un mes, Luis Fernando Rentería Barragán, fue nombrado como el nuevo presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Sonora (CEDH) y en ese sentido pudimos platicar con él en relación sobre su nueva responsabilidad y cual habrá de ser el sello que le imprimirá.
¿Qué diferencia tendrá la CEDH Sonora bajo su tutela?
Claro que habrá una diferencia y ya se está viendo incluso. Desde el primer día que tomé posesión de mi cargo he estado en mi oficina, hemos empezado a tomar acciones directas para hacer esa diferencia, reuniones constantes con las y los visitadores, ya estamos trabajando en la reestructuración de la administración.
El horario de la comisión era de 9 de la mañana a 3 de la tarde, como si los derechos se vulneraran solo a esa hora, por lo que, ahora será de 8 de la mañana a 8 de la noche donde estaremos prestando servicios en esa oficina con visitadores y su equipo siempre presente para cuando seamos requeridos.
Será una comisión no solo de puertas abiertas, sino proactiva. No vamos a esperar a que las personas lleguen con sus necesidades de tutelas de derecho hacia nosotros, tocaremos puertas, iremos a buscar, hacer que los derechos en Sonora sean una realidad o que sean mucho mejor a cómo eran antes.
¿Cómo se habrá de actuar en una defensa de los Derechos Humanos ante abusos del poder público, por ejemplo?
Como nos lo exige la ley. La razón de ser de los derechos y que están en la constitución es precisamente como un límite al poder. Eso desde luego no significa que la comisión de primera mano tenga que atender el tema de derechos de forma de confrontación, de formas radicales, creo que lo importante es que el derecho se concrete, se restablezca y si se puede a través del diálogo. Así sería. Pero cuando la comisión tenga que ejercer sus facultades, que las tiene y no son pocas, tendrá que hacerlo porque los derechos de las personas son la razón de ser de la comisión.
¿Qué se puede esperar de la relación de la CEDH con el Gobierno del Estado y otras autoridades?
Será una relación institucional en el marco de la constitución y la ley, de mucho respeto, de mucho diálogo porque lo importante es que los derechos se restablezcan donde tengan que hacerlo, pero desde luego la comisión no dudará en ejercer sus facultades cuando la ocasión lo amerite.
No será de ninguna manera una comisión de ocurrencias ni de actitudes radicales, pero sí deberá de cumplir con la función constitucional, ese es nuestro marco de actuación.
¿Cómo hacer una CEDH más fuerte, porque en ocasiones se dice que son una institución sin dientes?
Hay que saber administrar el momento de dictar una recomendación. Una recomendación es un momento límite de la comisión, creo que no puede darse una recomendación sin haberse agotado todas las posibilidades de restablecer el derecho vulnerado.
Una vez que una recomendación se dicta no es necesariamente ello, hay que recordar que la ley de los Derechos Humanos establece que la autoridad no puede desconocer la recomendación que se les llegase a hacer, sino que tienen la obligación de fundar y motivar por qué no cumplen con ello.
Además, esa autoridad puede ser llamada o expuesta ante la comisión de justicia y derechos humanos del Congreso del Estado.
Creo que no es poca cosa que una autoridad que en realidad no tiene forma de justificar porque no cumplió una recomendación, debe tener consecuencias de responsabilidad política solo para empezar.
¿Y cómo hacer para que una recomendación tenga el peso real que tiene?
Si una recomendación no es vinculante en el sentido en que lo que es por ejemplo una sentencia de amparo. La recomendación no es tan frágil como se puede plantear, pero no se trata de tener una comisión que confronte un pleito, creo que es importante agotar primero el diálogo, pero la posibilidad está ahí.
Es una facultad de la comisión, que se tiene que ejercer, pero además recordar que no solo las recomendaciones son posibilidades de defensa de la comisión, también está la posibilidad que la comisión plantee acciones de inconstitucionalidad ante la suprema corte de justicia y puedan tener consecuencia ante leyes y quedan sin validez si vulneran derechos humanos.
Se trata de recuperar el valor que tiene la comisión, que cumpla con su valor constitucional y actuar siempre con prudencia, sin radicalismo y que se concreten los Derechos Humanos.
¿Qué papel jugarán los grupos vulnerables ante la dependencia?
Igual de importantes que el resto de la sociedad sonorense. Reitero, seremos una institución de puertas abiertas, hay instrucciones para concretar reuniones con todos los grupos vulnerables, incluso decir que hay un proyecto de trabajo de medidas a tomar y no lo haremos desde nuestra perspectiva, sino de acordar y escuchar para que estos derechos se protejan de la forma más adecuada.
Hace poco más de un mes, Luis Fernando Rentería Barragán, fue nombrado como el nuevo presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Sonora (CEDH) y en ese sentido pudimos platicar con él en relación sobre su nueva responsabilidad y cual habrá de ser el sello que le imprimirá.
¿Qué diferencia tendrá la CEDH Sonora bajo su tutela?
Claro que habrá una diferencia y ya se está viendo incluso. Desde el primer día que tomé posesión de mi cargo he estado en mi oficina, hemos empezado a tomar acciones directas para hacer esa diferencia, reuniones constantes con las y los visitadores, ya estamos trabajando en la reestructuración de la administración.
El horario de la comisión era de 9 de la mañana a 3 de la tarde, como si los derechos se vulneraran solo a esa hora, por lo que, ahora será de 8 de la mañana a 8 de la noche donde estaremos prestando servicios en esa oficina con visitadores y su equipo siempre presente para cuando seamos requeridos.
Será una comisión no solo de puertas abiertas, sino proactiva. No vamos a esperar a que las personas lleguen con sus necesidades de tutelas de derecho hacia nosotros, tocaremos puertas, iremos a buscar, hacer que los derechos en Sonora sean una realidad o que sean mucho mejor a cómo eran antes.
¿Cómo se habrá de actuar en una defensa de los Derechos Humanos ante abusos del poder público, por ejemplo?
Como nos lo exige la ley. La razón de ser de los derechos y que están en la constitución es precisamente como un límite al poder. Eso desde luego no significa que la comisión de primera mano tenga que atender el tema de derechos de forma de confrontación, de formas radicales, creo que lo importante es que el derecho se concrete, se restablezca y si se puede a través del diálogo. Así sería. Pero cuando la comisión tenga que ejercer sus facultades, que las tiene y no son pocas, tendrá que hacerlo porque los derechos de las personas son la razón de ser de la comisión.
¿Qué se puede esperar de la relación de la CEDH con el Gobierno del Estado y otras autoridades?
Será una relación institucional en el marco de la constitución y la ley, de mucho respeto, de mucho diálogo porque lo importante es que los derechos se restablezcan donde tengan que hacerlo, pero desde luego la comisión no dudará en ejercer sus facultades cuando la ocasión lo amerite.
No será de ninguna manera una comisión de ocurrencias ni de actitudes radicales, pero sí deberá de cumplir con la función constitucional, ese es nuestro marco de actuación.
¿Cómo hacer una CEDH más fuerte, porque en ocasiones se dice que son una institución sin dientes?
Hay que saber administrar el momento de dictar una recomendación. Una recomendación es un momento límite de la comisión, creo que no puede darse una recomendación sin haberse agotado todas las posibilidades de restablecer el derecho vulnerado.
Una vez que una recomendación se dicta no es necesariamente ello, hay que recordar que la ley de los Derechos Humanos establece que la autoridad no puede desconocer la recomendación que se les llegase a hacer, sino que tienen la obligación de fundar y motivar por qué no cumplen con ello.
Además, esa autoridad puede ser llamada o expuesta ante la comisión de justicia y derechos humanos del Congreso del Estado.
Creo que no es poca cosa que una autoridad que en realidad no tiene forma de justificar porque no cumplió una recomendación, debe tener consecuencias de responsabilidad política solo para empezar.
¿Y cómo hacer para que una recomendación tenga el peso real que tiene?
Si una recomendación no es vinculante en el sentido en que lo que es por ejemplo una sentencia de amparo. La recomendación no es tan frágil como se puede plantear, pero no se trata de tener una comisión que confronte un pleito, creo que es importante agotar primero el diálogo, pero la posibilidad está ahí.
Es una facultad de la comisión, que se tiene que ejercer, pero además recordar que no solo las recomendaciones son posibilidades de defensa de la comisión, también está la posibilidad que la comisión plantee acciones de inconstitucionalidad ante la suprema corte de justicia y puedan tener consecuencia ante leyes y quedan sin validez si vulneran derechos humanos.
Se trata de recuperar el valor que tiene la comisión, que cumpla con su valor constitucional y actuar siempre con prudencia, sin radicalismo y que se concreten los Derechos Humanos.
¿Qué papel jugarán los grupos vulnerables ante la dependencia?
Igual de importantes que el resto de la sociedad sonorense. Reitero, seremos una institución de puertas abiertas, hay instrucciones para concretar reuniones con todos los grupos vulnerables, incluso decir que hay un proyecto de trabajo de medidas a tomar y no lo haremos desde nuestra perspectiva, sino de acordar y escuchar para que estos derechos se protejan de la forma más adecuada.




