Por el Día Internacional de la Mujer hoy destacamos la trayectoria de la Dra. Rocío Ortiz Muñiz, una figura fundamental en la ciencia mexicana cuya labor ha sido clave para entender la intersección entre la genética, la nutrición y enfermedades crónicas como el cáncer.
Con una formación sólida en la UNAM y una carrera de más de cuatro décadas en la UAM Iztapalapa, la Dra. Ortiz es un referente de perseverancia y excelencia académica.
Pionera en Biología Celular y Genética
Desde su llegada a la UAM en 1979, la Dra. Ortiz Muñiz ha construido una infraestructura científica de vanguardia al fundar el Laboratorio de Biología Celular y Citometría de Flujo. Su trabajo como Investigadora Nacional Nivel 2 del SNI se centra en líneas de investigación críticas para la salud pública: el estudio de los efectos genéticos de la desnutrición y la obesidad, así como el análisis del daño genético y las inmunodeficiencias.
Su carrera incluye más de 60 publicaciones internacionales y la autoría de 15 libros. Su legado más valioso reside en la formación de nuevas generaciones; ha dirigido cerca de 35 tesis de grado, impulsando a jóvenes científicos a explorar las complejidades de la biología molecular. Este compromiso le valió en 2013 la prestigiosa Medalla «León de Garay», el máximo reconocimiento al mérito en genética en México.
Ciencia con impacto social y perspectiva de género
La labor de la Dra. Ortiz trasciende el laboratorio al abordar patologías que afectan desproporcionadamente a la población mexicana. En su faceta como investigadora en TecSalud, ha liderado proyectos de vanguardia sobre la genómica del cáncer de mama y de cuello uterino. Su participación en el proyecto oriGen, un biobanco masivo de muestras de ADN, es un paso estratégico para que México desarrolle sus propias terapias y diagnósticos, reduciendo la dependencia tecnológica del extranjero.
Su enfoque integra una visión necesaria, la ciencia debe considerar los factores sociales y ambientales que influyen en la salud de las mujeres. Al estudiar cómo el entorno afecta los perfiles de riesgo genético, la Dra. Ortiz no solo busca curas, sino herramientas de detección temprana que salven vidas. Su historia reafirma que la presencia de las mujeres en los niveles más altos del Sistema Nacional de Investigadores es vital para una medicina más justa y precisa en nuestro país.



