Por Aarón Araiza
La extracción del litio tanto en Sonora como en todo el país, requiere una serie de leyes secundarias, para que su explotación sea exclusiva de México, consideró la abogada Olga Martín.
En su participación durante el panel concesiones mineras en el de futuro de la inversión en la minería mexicana, dijo que la ley no especifica la creación de un organismo público o privado que pueda tener la extracción.
Olga Martínez mencionó que la ley específica que el litio será de los mexicanos, pero no da la apertura a qué esté pueda extraerse por comunidades indígenas, ejidatarios, empresas o el propio gobierno.
«Expone que los minerales y sustancias y demás yacimientos, deben de estar a disposición de la nación, lo cual es correcto, pero aquí es muy interesante porque la Constitución es muy clara, los minerales pertenecen a la nación, no al Estado, a la nación», indicó.
Añadió que se requiere de un andamiaje jurídico, además la aceleración de procedimientos, ya que actualmente se pueden tardar hasta dos años en la entrega de un permiso.
La extracción del litio tanto en Sonora como en todo el país, requiere una serie de leyes secundarias, para que su explotación sea exclusiva de México, consideró la abogada Olga Martín.
En su participación durante el panel concesiones mineras en el de futuro de la inversión en la minería mexicana, dijo que la ley no especifica la creación de un organismo público o privado que pueda tener la extracción.
Olga Martínez mencionó que la ley específica que el litio será de los mexicanos, pero no da la apertura a qué esté pueda extraerse por comunidades indígenas, ejidatarios, empresas o el propio gobierno.
«Expone que los minerales y sustancias y demás yacimientos, deben de estar a disposición de la nación, lo cual es correcto, pero aquí es muy interesante porque la Constitución es muy clara, los minerales pertenecen a la nación, no al Estado, a la nación», indicó.
Añadió que se requiere de un andamiaje jurídico, además la aceleración de procedimientos, ya que actualmente se pueden tardar hasta dos años en la entrega de un permiso.




