La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó un convenio bilateral de cooperación energética entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y Petróleo Brasileiro S.A. (Petrobras). Tras sostener una videollamada de 40 minutos con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Durante su conferencia de prensa matutina, la jefa del Ejecutivo Federal detalló que el propósito central de la alianza es aprovechar la experiencia de la firma sudamericana, considerada líder mundial en la extracción de hidrocarburos en yacimientos de alta complejidad. El esquema de trabajo previsto contempla una implementación gradual que iniciará con investigación científica para posteriormente evaluar proyectos comerciales conjuntos.
«Está ya por firmarse el convenio con Petrobras. Ellos tienen técnicas muy desarrolladas para exploración de aguas profundas y ultraprofundas, y el objetivo es que se firme un convenio con Pemex. Primero, de trabajo conjunto y luego ya, en todo caso, una explotación mixta, a lo mejor, de alguno de los pozos», explicó la mandataria.
Durante el enlace, ambos mandatarios revisaron la agenda geopolítica regional y compartieron experiencias sobre la organización de grandes eventos internacionales. Al respecto, Sheinbaum Pardo comentó que el presidente Lula da Silva indagó sobre la situación social actual de México, recordando que durante la Copa del Mundo celebrada en Brasil se registraron diversas movilizaciones sociales; ante esto, la presidenta mexicana matizó que las condiciones actuales de nuestro país corresponden a un contexto completamente distinto y de estabilidad.
Con este acuerdo, Pemex busca robustecer sus capacidades técnicas y operativas en áreas estratégicas del Golfo de México, posicionando al país como un actor competitivo en la producción en aguas ultraprofundas. Asimismo, la iniciativa refuerza la política energética del Gobierno Federal de fortalecer a la empresa productiva del Estado mediante alianzas estratégicas con otras compañías de carácter público, marcando un nuevo capítulo en las relaciones económicas entre las dos principales economías de América Latina.
El anuncio de la firma del convenio encendió las alertas entre diversas organizaciones ambientalistas nacionales e internacionales. A través de un pronunciamiento difundido el pasado 9 de junio, la organización civil Oceana advirtió que la expansión de la frontera petrolera hacia aguas profundas y ultraprofundas eleva exponencialmente los riesgos de sufrir desastres ecológicos debido a la magnitud y complejidad técnica de las operaciones.
La organización señaló que las zonas propuestas para la exploración albergan ecosistemas altamente vulnerables en el Golfo de México, por lo que la biodiversidad marina de la región podría enfrentar daños irreversibles. Ante este panorama, Oceana hizo un llamado enérgico a las autoridades para implementar salvaguardas ambientales estrictas, transparentar los términos de la negociación e incorporar evaluaciones de impacto ambiental rigurosas avaladas por especialistas independientes, garantizando en todo momento la consulta previa a las comunidades costeras que pudieran resultar afectadas.



