Desde hace 14 años, Karla Márquez dedica su vida a una misión singular: provocar sonrisas que transformen. Como directora de la Fundación Pintando Sonrisas, ha llevado la risoterapia a hospitales, albergues y comunidades vulnerables, utilizando el humor como herramienta de inclusión y bienestar emocional.
Para Karla, la risa no es solo un momento de alegría, sino un puente que permite aliviar el estrés, generar conexión humana y dar esperanza en los entornos más difíciles.
“Cuando trabajas con juegos despiertas en tu cerebro, muchas reacciones, emociones donde el paciente sin querer se levanta, el cerebro los estimula y la sonrisa que causa es una neurona que despierta y causa felicidad en el paciente, es muy bonito ver como el paciente después de estar en cama por varios días se levanta”,expresó.
Comentó que, mediante dinámicas y juegos, ha contribuido al bienestar de numerosos pacientes y que incluso ha acompañado a dos de ellos en sus últimos momentos de vida.
“La niña se vistió de Alicia en el País de las Maravillas y al momento de fallecer yo le pongo la canción de Alicia y le explicó que se va a ir a otro mundo y ahí vas a encontrar al conejo y a todos los personajes y pues si fue un momento muy fuerte porque está el papá, la mamá, la abuelita”,explicó.
Señaló que vivir este tipo de experiencias y ofrecer acompañamiento a las familias no solo le ha dado la fortaleza para continuar, sino que también le ha reafirmado el sentido de su trabajo. Explicó que cada momento, por difícil que sea, le recuerda la importancia de la empatía y de estar presente para quienes atraviesan situaciones difíciles.
El payasito René, al igual que Karla, imparte sesiones de risoterapia principalmente dirigida a infancias en tratamiento oncológico. A través de dinámicas grupales, humor y juego busca disminuir los niveles de estrés y ansiedad de los pacientes.
“He tenido la fortuna de presenciar momentos muy positivos, que me han marcado, ver como el estado de ánimo de las niñas y niños cambia, ver un antes y después de la sesión es muy gratificante y a uno como payasito también le enseña”,expresó.
La risoterapia es una técnica enfocada en conectar con las emociones de las personas y ofrecerles tranquilidad y calma durante un proceso de enfermedad o en momentos difíciles; no se trata únicamente de provocar risa, sino de acompañar emocionalmente, explicó Fernando Mousiner, voluntario de risoterapia.
“Encontrar un momento en una situación adversa y de dificultad un paréntesis, un espacio ameno incluso de ese momento difícil que es la enfermedad, es una técnica donde se aplica el humor y la improvisación, la risa para conectar con otra persona”,expresó.
Añadió que, la risoterapia se aplica principalmente en contextos relacionados con enfermedades, aunque también puede dirigirse a cualquier tipo de población, incluyendo víctimas de violencia, empresas, asociaciones civiles y albergues.
Explicó que los beneficios de la risa no solo son emocionales, sino también físicos, ya que estimula el cerebro, reduce los niveles de estrés y favorece la liberación de dopamina y oxitocina. Con ello, los efectos de la risoterapia dejan de ser únicamente momentáneos y pueden sostenerse a largo plazo.
“A nivel físico, fisiológico y cerebral la risa tiene muchos beneficios, se estimulan partes del cerebro, se liberan químicos positivos para la mente y el cuerpo, dopamina, oxitocina que contrarrestan el cortisol del estrés y todo eso ayuda a sentirse mejor y estar mejor y a sanar más rápidamente, hasta respiramos mejor”,dijo.
De acuerdo con un estudio de Intramed (2008) en pacientes que hacen risoterapia, se ha reportado una reducción de cortisol (la hormona del estrés) de hasta 39 %, de adrenalina hasta 70 %, lo que explicaría un marcado efecto de relajación. Este mismo artículo menciona que al reír, el cerebro incrementa la producción de endorfinas, que ayudan a generar esa sensación de bienestar.
Así mismo, un estudio de la PubMed Central (2023) indica que la risa relaja el cuerpo y los músculos pueden permanecer relajados hasta 45 minutos después además de que promueve la liberación de endorfinas.
También indica que la risa mejora la función vascular, incrementa el flujo sanguíneo y puede generar efectos analgésicos.
En su guía Healing Benefits of Humor and Laughter, mencionan que 10-15 minutos de risa por al día puede ayudar a perder peso, ya que la risa hace que el corazón lata más rápido, trabajando a la vez una serie de músculos, lo que redunda en un aumento del gasto de energía. Lo que puede ayudar a quemar de 10 a 40 calorías. Además, mencionan efectos sobre el sistema inmunológico, como un aumento de ciertos anticuerpos y células.
En un contexto donde las enfermedades, el estrés y la incertidumbre son cada vez más comunes, el trabajo de Karla y Fernando muestra que el bienestar puede fortalecerse a través de acciones sencillas como el juego, la interacción y la risa. La risoterapia no sustituye los tratamientos médicos, pero los complementa al generar entornos más favorables para los pacientes y sus familias.



