La Selección Mexicana de Beisbol aplastó con una ofensiva sin precedentes a la escuadra de Brasil con un marcador de 16-0, resultado que se decretó el final del partido en la sexta entrada, ante una multitud de 36,380 aficionados que convirtieron el estadio en un mar verde, blanco y rojo.
La elite tricolor mostró su versión más dominante con cada uno de los bateadores titulares conectando al menos un imparable, destacando el poder de sus estrellas de Grandes Ligas como Alejandro Kirk, quien amplió la ventaja con un panorámico homerun de tres carreras en el cuarto episodio, así como Jarren Durán, quien se estrenó en el departamento de cuadrangulares en este torneo. La victoria se selló de manera espectacular en la baja del sexto capítulo con un «homerun de oro» cortesía de Julián Ornelas, cuya participación activó la regla de misericordia.
El ambiente en Houston alcanzó niveles estratosféricos cuando Randy Arozarena y Jonathan Aranda castigaron el pitcheo brasileño, mientras que desde la tribuna el público coreaba a todo pulmón los clásicos de la música norteña, confirmando que la conexión entre el equipo y su afición está en su punto más alto.
Este triunfo no solo mantiene el invicto de México en el certamen, sino que sirve como la antesala perfecta para el choque más esperado del Grupo B, donde la novena mexicana se medirá hoy lunes contra el también invicto equipo de Estados Unidos.



