Los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá acordaron que el T-MEC continuará con su vigencia programada de 10 años más, hasta el año 2036, transitando a un esquema de evaluaciones anuales. La determinación se consolidó luego de que la administración de Estados Unidos rechazara la propuesta conjunta de sus dos socios comerciales para renovar de manera automática el acuerdo por 16 años adicionales, lo que habría extendido el pacto hasta 2042.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard Casaubón, detalló los resultados del encuentro virtual trilateral celebrado el miércoles 1 de julio a las 9:00 horas, en el que participaron el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc. Tras la sesión, el funcionario mexicano aseguró que este escenario no añade incertidumbre al mercado financiero, debido a que los indicadores económicos ya habían asumido dicha posibilidad antes del anuncio formal.
Al concluir la sesión trilateral, cada una de las naciones integrantes emitió su respectiva postura oficial. Por parte de Estados Unidos, la oficina de Jamieson Greer emitió un comunicado confirmando que Washington no aceptó renovar el T-MEC en sus términos actuales, argumentando la persistencia de deficiencias estructurales y el descontento de la administración del presidente Donald Trump ante el déficit comercial que mantiene con sus socios de Norteamérica. No obstante, la delegación estadounidense precisó que el acuerdo sigue vigente en tanto se resuelvan los puntos identificados.
En contraparte, el ministro canadiense Dominic LeBlanc reafirmó el respaldo de su país al T-MEC y a su extensión a largo plazo, recordando que el tratado sostiene millones de empleos en la región y que otorga a las empresas de su país un acceso seguro a sus principales mercados. Asimismo, LeBlanc recordó que el pacto conserva la facultad legal de ser prorrogado por 16 años en cualquier momento en que las tres partes lo consientan.
Por parte de la delegación mexicana, Marcelo Ebrard aclaró que la decisión estadounidense no implica la terminación del acuerdo ni la apertura total del texto original, sino la activación de la vía de revisión anual contemplada en el artículo 34.7 del tratado. El secretario de Economía enfatizó que ninguna de las partes manifestó la intención de retirarse del bloque comercial, una acción que jurídicamente habría requerido una notificación previa de seis meses, por lo que la estructura arancelaria preferencial se mantiene sin modificaciones.
Ebrard informó que las principales inquietudes de Estados Unidos se concentran en la pérdida de empleos manufactureros, la dependencia excesiva de insumos externos y el balance comercial deficitario. Al respecto, el secretario señaló que México comparte parcialmente el diagnóstico de vulnerabilidad en la cadena de suministro, calificando la situación de sectores estratégicos como una tarea conjunta, ya que la región norteamericana depende del exterior en un 90 por ciento para el abastecimiento de semiconductores y carece de producción propia en componentes farmacéuticos esenciales como la penicilina.
El titular de Economía anunció que, por instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la prioridad de la delegación mexicana será salvaguardar las ventajas competitivas actuales del país, el cual mantiene un arancel efectivo bajo y una exención impositiva en más del 80 por ciento de sus exportaciones hacia Estados Unidos.
Asimismo, se dio a conocer que una delegación del gobierno de Estados Unidos visitará la Ciudad de México durante la semana del 20 de julio para poner en marcha la primera revisión formal bajo el nuevo esquema. En dicha ronda de conversaciones se buscará desahogar los temas pendientes —los cuales se redujeron de 54 a 14 por parte de Estados Unidos, mientras que México sostiene 13 puntos de interés propio— y resolver las diferencias existentes, tales como la coexistencia del tratado con los aranceles de la Sección 232 sobre el acero y el aluminio, la estacionalidad agrícola y la estructuración de un nuevo capítulo enfocado en la seguridad económica y la protección de cadenas de suministro.



