Con información de Transportes y Turismo
Transportistas y productores de maíz mantienen bloqueos en 11 estados y advierten posibles cierres en accesos a la CDMX, mientras Gobierno federal insiste en continuar el diálogo sin aceptar sus demandas.
Tras no llegar a un acuerdo con autoridades del Gobierno federal, integrantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) mantienen bloqueos en distintas carreteras del país, acciones que realizan en conjunto con transportistas.
La mañana de este miércoles, la Secretaría de Seguridad de Guanajuato informó que manifestantes mantienen el cierre total de la carretera federal 90, Pénjamo–Santa Ana Pacueco, a la altura de la comunidad Laguna Larga de Cortés.
En contraste, siete tramos en Irapuato, Salamanca, Salvatierra, San Francisco del Rincón y San Luis de la Paz, donde se registraron bloqueos durante la jornada del lunes, ya se encuentran totalmente libres para la circulación.
Caminos y Puentes Federales (Capufe) reportó esta mañana el restablecimiento de la circulación en la carretera Guamúchil–Guasave, en el puente Sinaloa; sin embargo, los manifestantes permanecen en la zona.
A las 3:00 horas de este miércoles, inconformes se mantenían en el Arco Norte, en ambos sentidos del kilómetro 194+700, tramo Calpulalpan–Sanctorum. Hasta esta mañana, la concesionaria no había actualizado el estatus del tránsito.
Eraclio Rodríguez, dirigente del FNRCM, informó esta mañana que continuarán las movilizaciones en distintos puntos del país ante la incapacidad de las autoridades federales para negociar y atender las necesidades del campo y del transporte.
Reconoció que las protestas persistirán; sin embargo, en algún momento deberán liberar las carreteras para regresar a sus actividades en el campo.
La noche del martes, la AMDA, AMIA, INA y ANPACT —organizaciones empresariales que representan a la industria automotriz— expresaron su preocupación por los efectos de los bloqueos en la cadena de suministro.
Los bloqueos a vías carreteras, férreas y recintos aduaneros están perjudicando de manera importante la transportación y entrega tanto de componentes como de vehículos”, afirmaron.
Indicaron que la situación compromete la capacidad de México para abastecer a plantas de producción en Estados Unidos, así como las operaciones de comercio exterior de la industria —principal sector exportador del país— y la disponibilidad de unidades y refacciones para el mercado interno.



