El administrador de la NASA, Jared Isaacman, confirmó el éxito de la maniobra más crítica de la misión, la inyección translunar (TLI). Este viernes, a las 1:49 hora peninsular, la nave Orion encendió su motor principal durante casi seis minutos, logrando el impulso definitivo que la saca de la órbita terrestre para convertirla en un «búmeran» que rodeará el satélite natural.
Tras más de 25 horas del despegue desde Florida, la Orion ejecutó esta maniobra de precisión milimétrica mientras se encontraba a solo 185 kilómetros de la superficie terrestre en su segunda órbita. El encendido del motor, diseñado por la Agencia Espacial Europea (ESA), proporcionó una potencia equivalente a acelerar un vehículo SUV de 0 a 12,000 km/h en la Tierra, permitiendo que la cápsula alcance una trayectoria de retorno libre que la llevará hasta la cara oculta de la Luna.
Con este avance, la tripulación compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se encamina a romper un récord histórico. La trayectoria llevará a la Orion a una distancia máxima de 402,000 kilómetros de la Tierra, superando los 400,171 kilómetros alcanzados por la misión Apolo 13 en 1970. Esto convierte a los cuatro astronautas en los seres humanos que más lejos han viajado en la historia de la humanidad.
Desde la cápsula, el comandante Reid Wiseman describió la emoción de ver la Tierra alejarse, «Vimos claramente África y Europa, incluso una aurora boreal. No hay nada normal en esto, es un esfuerzo hercúleo». Por su parte, la especialista Christina Koch ya ha hecho historia al convertirse en la mujer que más lejos ha estado de nuestro planeta, destacando lo «suave» que se sintió el ascenso del potente cohete SLS.
La NASA ha diseñado el viaje en una secuencia de 10 días: cuatro de ida, un sobrevuelo lunar y cuatro de regreso. La estrategia elegida es una trayectoria en forma de 8 que utiliza la gravedad de la Luna para «retorcer» el camino de la nave y devolverla a casa sin necesidad de encender motores adicionales. Este sistema de retorno libre es el método más seguro para visitar otro mundo, pues garantiza que la cápsula regrese a la atmósfera terrestre incluso si fallaran los sistemas de propulsión posteriores.
El éxito de esta fase subraya la importancia de la colaboración internacional, con el módulo de servicio europeo fabricado por Airbus funcionando a la perfección. Mientras tanto, en la Tierra, el presidente Donald Trump celebró el avance con un tono nacionalista, afirmando en sus redes sociales que «estamos ganando en el espacio, en la Tierra y en todas partes».
Si el viaje continúa sin incidentes, la tripulación sobrevolará la cara oculta de la Luna a unos 7,400 kilómetros de altitud en el sexto día de la misión, capturando imágenes directas de un territorio inexplorado por el ojo humano antes de emprender el descenso final hacia el océano el décimo día.




