En su primer mensaje oficial como nueva autoridad política y religiosa de la República Islámica, el Ayatolá Mojtaba Jamenei emitió una advertencia a la comunidad internacional, centrando su postura en el uso estratégico del Estrecho de Ormuz como arma de presión y la promesa de una «venganza total» contra Estados Unidos e Israel.
El comunicado, leído por una presentadora en la televisión estatal, marca la primera declaración del Líder Supremo tras su nombramiento el pasado domingo.
Jamenei ordenó a las fuerzas armadas utilizar de manera definitiva el bloqueo del Estrecho de Ormuz, vía fluvial por la que transita gran parte del crudo mundial. Esta instrucción ha generado una sacudida inmediata en los mercados energéticos, impulsando el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril este jueves, mientras persisten los ataques contra la infraestructura energética en el Golfo Pérsico.
«La palanca de bloquear el estrecho de Ormuz debe utilizarse definitivamente», sentenció el líder iraní, instando además a los países vecinos a clausurar de inmediato las bases militares estadounidenses en su territorio, calificando como una «mentira» la supuesta paz y seguridad que ofrece Washington en la región.
Un punto destacable de su mensaje fue la represalia por los bombardeos del 28 de febrero que costaron la vida a su predecesor, Alí Jamenei, y a cerca de 180 personas en una escuela primaria de Minab. El nuevo líder aseguró que, hasta el momento, solo se ha ejecutado una mínima parte de la venganza planeada y que la justicia por las víctimas civiles y el ataque contra su familia será la prioridad absoluta de su gestión.
Aunque Jamenei no apareció físicamente ante las cámaras, su discurso deja claro que no habrá un cese al fuego a corto plazo.



