Por Omar de la Vara
México ocupa el primer lugar mundial en acoso escolar, según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que representa una situación alarmante que requiere atención inmediata por parte de padres, madres y docentes, señaló Cristina García, responsable del programa DARE.
García consideró desafortunado el lugar que ocupa el país en el ranking, subrayando que el acoso escolar es un problema que afecta tanto el bienestar físico como el mental de las víctimas.
«Hay un elemento muy potencial: no solo la víctima, sino el testigo presencial es quien puede poner un alto. Tal vez no interviniendo físicamente, pero avisándole a un maestro», destacó.
Existen tres tipos principales de acoso: psicológico, físico y sexual. Cada uno de ellos puede desencadenar graves consecuencias para la víctima, como depresión e incluso intentos de autolesión. La oficial insistió en que abordar esta problemática requiere el esfuerzo conjunto de toda la comunidad escolar para prevenir y atender los casos de manera eficaz.



