Con especialistas en el tema, se realizó la mesa de diálogo “Ciencias, Género y Educación Superior”, en las instalaciones del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), en donde la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Adriana Ortiz Ortega, explicó que, tradicionalmente en las ciencias, las áreas eran masculinas, sin consideración de temas de diversidad.
“Las áreas eran muy masculinas, no existía una desagregación por sexo en poblaciones para ver cuál era el impacto diferenciado de los temas, los comités no incluían el tema de la diversidad”, manifestó Ortiz Ortega.
Explicó que además, había áreas que podían estar constituidas por población masculina exclusivamente sin que fuera cuestionado por nadie, además de que la construcción de la excelencia se hacía con base a elementos que no eran considerados desde una perspectiva de género.
La especialista reconoció que luego de un periodo de dos décadas, entre 1990 y el 2010, la comunidad económica europea empezó con medidas para invertir dinero para diferenciar a la población y desde el 2013 se crearon las cumbres de género, que iniciaron en Europa y poco a poco se hicieron globales.



