El investigador del área de ingeniería industrial de la Universidad de Sonora, Nun Pitalúa Díaz, recomienda que para el óptimo uso y eficiencia de los aires acondicionado se mantengan entre los 23 a los 24 grados.
Conservar esta temperatura evita cambios bruscos en las personas y representa un ahorro considerable de energía eléctrica, así como una duración más prolongada del equipo.
Una de las principales recomendaciones es realizar el servicio de mantenimiento al menos una vez al año, preferentemente antes del inicio de la primavera. Dicho trabajo debe realizarse por personal capacitado, ya que el servicio no solo consiste en cambiar los filtros, también se debe limpiar las serpentinas, revisar el compresor y el sistema de tuberías.
“Los filtros que tienen los aparatos, los podemos limpiar nosotros mismos con cuidado, mantenerlos despejados de suciedad es algo primordial porque vivimos en una zona donde hay mucho polvo, y al obstruirse esos pequeños oficios genera problemas técnicos y de salud”.
Subrayó que la capacidad del aire también debe estar acorde al espacio: por ejemplo, para un cuarto promedio en Sonora, una tonelada es suficiente, y para áreas como sala y comedor conectadas, se sugiere una y media tonelada.



