Es notorio cómo el cáncer de mama sigue siendo un grave problema de salud pública, especialmente en los países en vías de desarrollo donde la accesibilidad a los servicios de salud es deficiente, estableció Baldemar Corral Villegas, cirujano oncólogo y jefe del Servicio de Oncología del Hospital CIMA de Hermosillo.
Entrevistado en ocasión de recordarse este 19 de octubre el Día Mundial de Cáncer de Mama, señaló que octubre debe significarse por informar y concientizar a la mujer sobre qué puede hacer para disminuir el riesgo de fallecer por esta enfermedad, o bien que afecte severamente su condición de salud.
Lo que se menciona con mayor énfasis, puntualizó, son las herramientas que hoy se tienen para diagnosticar ese mal a tiempo, mencionando primero el autoexamen mamario mensual, el que dijo es el estudio de mayor costo-beneficio y el cual pueden las mujeres hacérselo en esos periodos del año.
“Si todas las mujeres del mundo se hicieran el autoexamen mamario mensual podríamos reducir la mortalidad del cáncer de mama hasta en un 20 por ciento”, dijo.
Falta promoción y personal capacitado
Planteó al respecto que falta promoción, educación saludable, y que, así como en su tiempo hubo un ejército de trabajadoras de la salud dedicados al cáncer cervicouterino, qué importante entonces sería que lo hubiese para el de mama.
Mencionó enseguida que tan importante será tener a un promotor de salud que estuvieran en todo centro de salud enseñando a la comunidad de cómo autoexplorarse, que es el autoexamen de alta calidad.
Dijo que el segundo componente de la triada de la atención es la mastografía, que, para fines de números, es el estudio que mayor impacto tiene en la mortalidad. Sin embargo, indicó que su cobertura a nivel nacional es extraordinariamente baja.
Advirtió que hasta hace poco sólo un 17-20 por ciento de las pacientes en edad de riesgo en Sonora se había hecho la mastografía, lo que nos dice que falta mucho por cubrir ese estudio. “Cada vez hay más gente que se hace sus estudios, pero queda aún mucha gente que no se los ha hecho”.
Indicó que en ese aspecto existen limitaciones importantes para hacerse una mastografía y que una de ellas es el precio, toda vez que a nivel privado es cara.
Entonces, sostuvo, se necesitan tener mastógrafos en las instituciones públicas que estén disponibles para todos los pacientes en edad de riesgo de padecer esa enfermedad.
Tener más mastógrafos
“Uno de los retos es proporcionar mastógrafos calificados en todas las instituciones públicas de salud para que aumente la cobertura en su población derechohabiente, lo cual, indicó, es muy baja no sólo aquí en México, sino en la América Latina.
Baldemar Corral señaló que la tercera atención es el autoexamen mamario que hace el médico en la consulta familiar.
Reiteró que se ha demostrado cómo resulta imperante contar con personal médico capacitado exclusivamente para la exploración mamaria de alta calidad en los centros de salud, clínicas de la medicina familiar o en el nivel básico 1, que dijo es el más importante de la medicina.
De esa forma, comentó, se pudiera tener gente capacitada que diagnostique la enfermedad más temprano tan sólo con explorarla, pero que desgraciadamente por altas cargas de trabajo de los médicos esas evaluaciones son muy rápidas.
“Si hubiera un poco más tiempo para explorar con mayor cuidado y preguntar a la paciente acerca de factores del paciente en riesgo, seguramente se tendría un efecto importante”, añadió.
Promoción y estilos de vida saludable
En la entrevista, el experto en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama con más de 30 años de experiencia en diversas instituciones de salud de prestigio en nuestra entidad, afirmó que en este mes se vuelve a promocionar y fomentar la triada de la detección y por supuesto estilos de vida saludable.
“Todo lo que es detección, es cómo encontrar la enfermedad lo más temprano posible, pero la promoción de la salud y el estilo de vida saludable es qué hacer para no enfermarme”, advirtió.
Dijo que el papanicolaou, la mastografía o el antígeno prostático, sirven para ver cuándo la célula ya se transformó.
Sin embargo, afirmó que con una prueba de detección más temprana y la promoción de la salud para orientar al paciente y a la gente en general, además de bajarle a las grasas, azúcar y el alcohol, comer más fibra y eliminar el tabaco, ayudará a que no la célula no se transforme.
“Entonces tenemos mucho trabajo por hacer en promoción de la salud y estilos de vida y también en la triada de la atención en cada uno de los aspectos ya señalado”, indicó.
Finalmente, a manera de reiteración, estableció la necesidad de tenerse personal capacitado para hacer examen mamario mensual; segundo, incrementar el número de mastógrafos posibles para que crezca la cobertura en edad de riesgo, y tercero, fortalecer la formación de los médicos familiares, que sostuvo son el primer contacto más importante del sistema de salud para que hagan una exploración mamaria de alta calidad.



