La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó formalmente al Gobierno de Rusia información epidemiológica detallada sobre el fallecimiento de una trabajadora de un laboratorio de investigación de patógenos en la región siberiana de Irkutsk, presuntamente asociado a un cuadro de peste neumónica el pasado 2 de octubre.
Durante una conferencia de prensa en Ginebra, el portavoz del organismo sanitario de las Naciones Unidas, Christian Lindmeier, precisó que la agencia notificó al Estado ruso a través de los mecanismos del Reglamento Sanitario Internacional (RSI) para dar seguimiento técnico al evento e integrar especialistas en patógenos de alto riesgo de sus sedes en Copenhague y Suiza.
«La OMS aún no ha recibido una notificación oficial al respecto a través del Reglamento Sanitario Internacional, pero mantiene contacto continuo con las autoridades rusas desde que se detectó el evento», informó el portavoz Lindmeier.
A pesar de los protocolos activados, la OMS calificó de manera preliminar como «muy bajo» el riesgo de propagación para el continente europeo, mientras que para la provincia de Irkutsk la estimación de riesgo se ubica entre «moderado y bajo».
El pronunciamiento internacional surge tras la emisión de un comunicado de alerta por parte del Gobierno de los Estados Unidos el pasado 4 de octubre. En respuesta, el Kremlin llamó a la población a evitar especulaciones y atender únicamente los reportes del servicio sanitario ruso, instancia que definió el deceso como un caso de «neumonía de etiología no establecida», en medio de versiones de medios locales que señalan la puesta en cuarentena preventiva de centros hospitalarios en la zona.



