por Río Silba
sobre ciertos eventos que ocurrieron
el 26 de enero de 2023
en Álamos, Sonora
El cerebro generalmente se queda con los principios
y los finales de las cosas
y quizás por eso ahora resienta el sopor del día caluroso
infernal
mientras escucho la colalesss
y camino por el callejón del beso rumbo a la Alameda.
La gente vende joyería tacos sopes y rompope
y Leiden inicia su concierto
es talentosa
y aunque tenga toda una banda con ella
y comience sola
probando su capacidad como artista
con una canción que loopea su canto
y diga cosas como la cumbia es el nuevo punk
el sopor del día parece insacudible
y solo en la llegada del fin de sus canciones
es que el público sale del aturdimiento para aplaudir con emoción
pero luego vuelve a dormirse
y yo intento escribir sobre esto
y sobre un hombre que es la clara imagen del diablo
con una mirada de cristal
que de pronto voltea a mirarnos
intento escribir
pero la pluma salta de mis manos
o se pierde en el agujero negro de mi bolsillo
una y otra vez
y cuando el concierto acaba pido otra
¡otra! antes de que Leiden se vaya
pero el público solo aplaude efusivamente y se retira
como si la cena se les fuera a enfriar
y las sillas se cierran con violencia y todo termina ahí
así que corro al Noctambulario
donde Saúl Fimbres se enfrenta con sus propios obstáculos
pues su teléfono
y la correa de su guitarra
muestran esa misma rebeldía de las herramientas
que se toman de pronto un día de descanso sin avisar
y él continua
pues sin guitarra su voz aúlla en inglés y español
con el simple ritmo de su aplauso
y una mujer grita te la rifas
y él responde
gracias, ciudadano promedio
y agrega que él ya no se dedica a tocar
sino a escribir música para otros artistas
y de pronto me llega un recuerdo
de una vez que Fimbres me enseñó a tocar la guitarra
como sigue tocando
similar a como tocaba Bob Dylan
y yo intento escribir esto en mi libreta
pero la tinta no corre
la tinta de mi pluma es apenas un hilo
que imprime una fuerza invisible sobre el papel de la hoja
y me aferro
me aferro a escribir
a tachar en mi libreta como un desquiciado pintor romántico
porque quiero asegurarme de que dichos recuerdos
tengan su lugar en esta crónica
pero no pasa y mejor regreso
regreso a lo que se ha convertido en mi hogar
e intento lavarme la cara
pero apenas sale agua de la llave
por el tandeo que hay en todo este desierto supongo
y entonces me acuesto
pero no logro dormir
son las 3 de la mañana
me pregunto a qué le ladrarán los perros
y sobre el cielo raso
del cuarto o de mis párpados
no lo sé
estoy delirando
solo puedo ver a un público sin rostro
un público que sentado
mientras yo me deshago en un grito que exprime mi garganta
aplaude y luego se va
y yo me quedo con una pregunta
me pregunto
si ahora mi trabajo es mantener el entretenimiento
y entonces una voz
que llega de alguna parte
del rostro de aquel diablo con mirada cristalina
me dice que sí
que lo mejor es aceptarlo
porque este escenario ha sido peleado por varios
y todos
me dice
todos buscamos un lugar
para que la gente escuche
lo que tenemos que decir.



