Al darse el silbatazo final, la comunidad internacional fijó su atención sobre un único protagonista: Josimar José Évora Dias, deportivamente conocido como Vozinha. El guardameta de la Selección de Cabo Verde rompió en llanto sobre el césped, conmovido por la hazaña que acababa de consolidar, en el debut absoluto de su país en una Copa del Mundo, la escuadra africana logró un heroico empate 0-0 frente a la todopoderosa España, vigente campeona de Europa y una de las máximas candidatas al título.
El resultado desató la euforia en las tribunas, repletas de aficionados caboverdianos que viajaron desde el archipiélago atlántico para alentar durante un partido que calificaron como eterno. Nombrado oficialmente como el jugador más valioso del encuentro tras firmar la mejor actuación de su carrera profesional, el portero de 40 años de edad asimiló el resultado desde la nostalgia familiar, compartiendo el trasfondo de sus lágrimas en la zona mixta.
«Lloré porque me criaron mis abuelos. Pero ellos no están aquí porque murieron hace algunos años. Ellos eran todo para mí, todo en mi vida. También por mi mamá. Ella no logró viajar debido a un tema de la visa. Porque había que pagar por el trámite y no lo hicimos a tiempo. Me hubiera gustado que estuviera acá».
El apodo de «Vozinha», que se traduce como «abuelita» en portugués, le fue asignado desde la infancia precisamente por el estrecho vínculo con sus criadores en las calles de su natal Mindelo. En una muestra del impacto de su logro, el guardameta, quien aprendió a atajar de manera autodidacta y muchas veces sin equipamiento en los barrios de su país, pasó en cuestión de horas de registrar 50 mil seguidores en sus redes sociales a rebasar los cinco millones, una cifra que multiplica por diez la población total de Cabo Verde, nación que cuenta con poco más de medio millón de habitantes.
Detrás del héroe del partido inaugural, en el año 2024, tras fichar por el Grupo Deportivo Chaves de la Segunda División de Portugal —club operado por empresarios de origen mexicano—, el arquero fue contactado por la firma de guantes Elite Sport, marca con fuerte influencia mexicana que también provee a porteros de élite mundial como Thibaut Courtois y Yassine Bounou «Bono».
Alejandro Reséndiz, Chief Digital Officer de Elite Sport, relató en entrevista para la cadena ESPN que el fichaje comercial se dio originalmente para expandir la presencia de la marca en el balompié lusitano, sin anticipar el alcance mediático que tendría en una Copa del Mundo. Al momento de plasmar su firma en el contrato de patrocinio, Vozinha modificó los estándares comerciales: mientras que un portero profesional promedio solicita un aproximado de 40 pares de guantes por temporada para su uso personal, el africano condicionó su acuerdo a la entrega de 240 pares destinados íntegramente a los arqueros en desarrollo de su país.
Con este lote, el veterano guardameta buscó subsanar las carencias operativas de las categorías inferiores en el archipiélago. Tras frenar el potencial ofensivo de España, el arquero nacido en 1986 demostró que la principal fortaleza de la plantilla de Cabo Verde radica en la cohesión grupal y el sentido de identidad colectiva, erigiéndose formalmente como la primera gran figura de la justa internacional de 2026.



