México y Estados Unidos perdieron más de 200 mil empleos, en parte debido a los aranceles impuestos por el gobierno del presidente Donald Trump durante el último año concluido en febrero de 2026, según informó la Secretaría de Economía en una carta enviada a la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR).
De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, este país perdió 102 mil empleos manufactureros entre febrero de 2025 y febrero de 2026, con las mayores bajas en equipos de transporte (−17,200), productos de madera (−17,200), plásticos y caucho (−14,000) y maquinaria (−10,300).
En México, el empleo manufacturero cayó casi al mismo tiempo: cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que se perdieron 111 mil puestos en ese periodo, destacando las caídas en equipos de transporte (−47,436), plásticos y caucho (−11,062), prendas de vestir (−8,341) y otras manufacturas (−5,744).
“En conjunto, ambos países perdieron cerca de un cuarto de millón de empleos manufactureros —213,347 en un solo año— y estas pérdidas se concentran precisamente en los sectores más integrados y más expuestos a los aranceles recientemente implementados”, argumentó la Subsecretaria de Comercio Exterior, a cargo de Luis Rosendo Gutiérrez, en la carta.
La carta fue enviada como parte de las consultas en la investigación que realiza bajo la Sección 301 sobre actos, políticas y prácticas de ciertas economías relacionadas con el exceso de capacidad estructural y la producción en sectores manufactureros.
Para la Secretaría de Economía, México no presenta un exceso estructural de capacidad en ningún sector; de lo contrario, su ciclo manufacturero se desligaría del estadounidense cada vez que la demanda en ese país se debilitara.
Al no existir este exceso, se observa una caída sincronizada del empleo en 2025-2026, con claras correlaciones estadísticas entre los cambios en la actividad industrial de ambos países, lo que evidencia que la manufactura mexicana forma parte de una red de producción norteamericana integrada, donde producción, insumos y empleo se mueven de manera conjunta con Estados Unidos.
México: socio y actor clave en el bloque económico
La Secretaría de Economía destacó que México es un aliado de muchos años y un socio económico clave para Estados Unidos. Además, señaló que la USTR ha reconocido que ambos países tienen una larga historia de integración en sus cadenas de suministro.
Como ejemplos, mencionó que esta colaboración se refleja en sectores clave como la industria automotriz, la de camiones pesados, la aeroespacial, la electrónica y la manufactura avanzada.
“La plataforma de manufactura entre Estados Unidos y México se basa en la eficiencia, la confiabilidad y la certeza. Esta integración ha sido impulsada por decisiones del sector privado que responden a las condiciones del mercado”, dijo.
Concluyó que el gobierno mexicano no interviene ni participa en decisiones corporativas relacionadas con inversiones, capacidad de producción, tecnología o estrategias comerciales.
“En muchas industrias, las decisiones sobre qué, cuándo, cómo y dónde producir se toman como si México, Estados Unidos y Canadá fueran una sola economía, de modo que las reglas de eficiencia que una empresa aplica a lo largo de su cadena de suministro se propagan simultáneamente a través de una amplia red productiva”, comentó la dependencia federal.



