Claudia Vázquez aún guarda en su memoria los 18 años de compañía incondicional que le brindó «Campeón», su querido perro. Cuando falleció, toda la familia lo despidió con un funeral en el patio de su casa, con veladoras, oraciones y lágrimas.
«Le lloramos y le rezamos y le puse su veladora no me quería ir de ahí, pero teníamos que irnos y se hizo un hoyo, prácticamente como si estuvieran enterrando a un humano, le rezamos, algunas personas que estaba ahí no podían creer que a un perrito se le hiciera un funeral, porque era un funeral», recordó.
Mientras familias como la de Claudia consideran a sus mascotas como miembros queridos del hogar, en Sonora persiste una cruda realidad: cada año aumentan los casos de maltrato animal. En Hermosillo, la capital del estado, colonias como Villa Verde, Pueblitos y Residencial Santa Clara se han convertido en focos rojos de esta problemática.
Lo más alarmante es que muchos agresores de animales desconocen las graves consecuencias legales de sus actos.
El Código Penal de Sonora establece penas severas para quienes maltraten animales. Quienes causen lesiones pueden enfrentar de seis meses a dos años de prisión, mientras que aquellos que provoquen la muerte de un animal podrían recibir hasta seis años de cárcel.
Sin embargo, activistas como David Rodríguez Franco de «Rescate Animal» señalan que falta difusión sobre estas sanciones.
«Aquí hay un grave problema, hay mucha gente que ignora la Ley de Protección Animal, se ha hecho viral que saben que pueden ir a la cárcel, pero ignoran cuánto tiempo o de cuánto es la sanción», explicó.
Las cifras oficiales revelan un preocupante incremento. En 2023 se reportaron 10 casos ante la Fiscalía General de Justicia del Estado, número que aumentó a 25 en 2024. Los primeros meses de 2025 ya registran 18 denuncias, lo que sugiere que este año podría superarse la marca anterior.
Entre los casos que más han conmocionado está el de Ramón Javier ‘N’, un hombre de 73 años que provocó la muerte de 13 animales y el de Bernardo ‘N’, quien envenenó y arrastró con su vehículo a los perros «Canelo» y «Niña» en San Luis Río Colorado.
Expertos atribuyen parte del problema a la sobrepoblación de animales callejeros, que en Hermosillo supera los 200 mil ejemplares.
Ante esta situación, autoridades y organizaciones hacen un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier caso de maltrato. Proponen además campañas de concientización, como incluir información sobre las sanciones en recibos de servicios básicos.
David Palafox, del Instituto Municipal de Protección Animal, explicó que muchos de estos casos de maltrato comienzan con el abandono irresponsable de mascotas, por lo que el Ayuntamiento de Hermosillo está trabajando en el primer Centro Municipal Animal.
“Va a operar como una clínica veterinaria de primera atención, para temas emergentes, para consultas a bajo costo y también con servicios gratuitos. Sobre todo, para castrar animales”, explicó.
Para Claudia, estas medidas son importantes pero insuficientes, se necesita que más personas pierdan el miedo a denunciar y entiendan que los animales sienten.
La historia de Campeón y su familia demuestra el profundo vínculo que puede existir entre humanos y animales. Mientras las autoridades trabajan para aplicar la ley, cada ciudadano puede contribuir siendo la voz de aquellos que no pueden denunciar por sí mismos.
El reto es grande, pero como muestra el caso de Claudia, el amor por las mascotas puede ser la fuerza motriz para cambiar esta realidad.



