Es febrero de 1996. Como cada domingo, Ricardo Rocha transmite su programa “Detrás de la Noticia” en Televisa. Para sorpresa de su auditorio y de sus colegas, el periodista dice: “El video que nunca se había visto, integro. Sin maquillaje alguno. El testimonio audiovisual original de lo que realmente ocurrió en Aguas Blancas. Le voy a pedir 20 minutos de toda su atención”, el video que reproduce deja helado a más de uno. Es, en efecto, el testimonio audiovisual de lo que ocurrió el 28 de junio de 1995 en el Vado de Aguas Blancas, donde sucedió una de las más terribles masacres en el Estado de Guerrero.
Ese día un grupo de manifestantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (la OCSS) se dirigía a Atoyac de Álvarez a exigir la aparición con vida de su compañero Gilberto Romero Vázquez, cuando fueron interceptados por un retén de la policía estatal. Los hicieron bajar de la camioneta de redilas en la que iban y abrieron fuego en su contra. 17 campesinos fueron masacrados en el lugar y más de 20 fueron heridos de gravedad. La respuesta del gobierno local fue terrible, la versión oficial fue que la policía había respondido a los ataques de los campesinos, que ni siquiera iban armados.
Los problemas en Guerrero no han cambiado mucho en los últimos 50 años. La desigualdad, la marginación y la pobreza, pero también la organización ciudadana que no deja de creer en su tierra y en su gente. En 1995 el gobernador Rubén Figueroa llevaba apenas un par de años en el cargo. Su padre había gobernado Guerrero 20 años antes, cuando el Partido de los Pobres de Lucio Cabañas luchaba contra los abusos y la violencia institucionalizada que caracterizó a la Guerra Sucia. Incluso la Brigada Campesina de Ajusticiamiento lo tuvo secuestrado por 100 días cuando ya era gobernador electo. La consecuencia la conocemos todas y todos, en diciembre de 1974, después de que el Ejército liberó a Figueroa, a Lucio lo asesinaron en un enfrentamiento en Iguala de 200 militares contra 4 guerrilleros.
Volvamos a Aguas Blancas. La OCSS nació a la par del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas. Luchaba contra la tala desmedida de los bosques, por mejorar las condiciones del campo guerrerense, y por la aparición con vida de los desaparecidos de la Guerra Sucia.
Tengamos presente que era 1995 y las noticias pasaban primero por la Secretaría de Gobernación y luego en el Canal 2. Nadie tenía una cámara en el bolsillo como hoy la llevamos en nuestros celulares. ¿Por qué se grabó la masacre y por qué apareció en Televisa 8 meses después? Probablemente nunca lo sepamos. Lo que sí sabemos es que ese video que recibió Ricardo Rocha de una fuente desconocida, le costó su permanencia en la televisora. Y a Rubén Figueroa, su salida del gobierno, a pesar de ser cercano del entonces presidente de la República, Ernesto Zedillo.
Este 2025 se cumplieron 30 años de la matanza y la Organización Campesina de la Sierra del Sur sigue unida, organizada y en pie de lucha. Su principal demanda hoy es la liberación de su compañero Antonio Barragán Carrasco, preso desde el 2001 en Atlacholoaya, Morelos, en donde ha sido víctima de tortura. En palabras de Norma Mesino, dirigenta de la organización, “Nos queda más que sumar nuestra demanda y poner la memoria como un acto colectivo. Un acto colectivo donde no se permita que esto se olvide porque eso es lo que quiere el estado de ayer y de hoy, borrar esa memoria y que esto quede en la impunidad.”
La Organización recientemente se reunió con Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación del Gobierno de México, y se instaló una mesa de trabajo para revisar el caso de Antonio Barragán, lo que la OCSS considera un avance y un logro tras décadas de lucha.
Aguas Blancas es una herida abierta para mi amado Estado de Guerrero y es una mancha terrible en nuestra historia nacional, como tantas otras matanzas que sucedieron durante el régimen de terror que instaló el PRI y el PAN en México. Es también una prueba de lo que el periodismo comprometido con las causas de su Pueblo puede lograr. Y aunque ningún video video puede recuperar las vidas perdidas, sanar las heridas, ni reparar el daño a las familias, nos acerca como sociedad a la Verdad y a mecanismos para que esto nunca vuelva a suceder.
Sobre este caso platicamos en Expedientes Olvidados, una producción original de Canal Veintidós que se transmite todos los domingos a las 9 de la noche.
Conocer nuestra historia nos hace inmunes a los intentos desesperados de quienes quieren hacernos creer que ellos gobernaron mejor, que vivíamos en un país mejor. No dejemos que la memoria de las víctimas se convierta en una cifra más, ni en historias enterradas en unas cuantas notas de la prensa.
Aguas Blancas no se olvida.



