El Buen Fin se mantiene como la temporada comercial más importante para el consumidor mexicano. Según el estudio “Buen Fin 2026” de Ipsos, 90% de los consumidores participa en esta campaña, en comparación con 70% que lo hace en el Hot Sale y 52% en el Black Friday.
El conocimiento del evento es casi universal entre los entrevistados, con mayor presencia en el segmento de 25 a 34 años y en el nivel socioeconómico ABC+. Siete de cada diez personas participan cada año, lo que consolida esta fecha como un referente recurrente en el calendario de consumo.
Entre la planificación y confianza
Los consumidores perciben el Buen Fin como la temporada más confiable y atractiva. Entre sus ventajas destacan la variedad de negocios y promociones (54%), las facilidades de pago y financiamiento (53%) y los descuentos (39%). La confianza se combina con la planeación: seis de cada 10 compradores establecen un presupuesto con anticipación y el 92% compara precios antes de realizar su compra.
Entre quienes acuden a tiendas físicas, el 72% consulta previamente las promociones en línea. El canal de compras está equilibrado: la mitad de las transacciones se realiza de manera digital y la otra mitad en establecimientos físicos.
Moda, línea blanca y electrónicos, principales gastos
Las categorías con mayor gasto son accesorios de moda, electrodomésticos y línea blanca, y electrónicos. El presupuesto más común oscila entre 1,000 y 4,999 pesos.
El crédito, protagonista del financiamiento
En cuanto a la forma de pago, 8 de cada 10 consumidores utilizan crédito para aprovechar los descuentos, mientras que otro 44% recurre a sus ahorros y 20% trabaja horas extra para reunir recursos. Solo el 12% solicitó un crédito a una entidad financiera.
A pesar del uso del financiamiento, la percepción sobre las finanzas personales después de la temporada es positiva: 42% la califica como favorable y 17% como muy favorable.
Descuento directo, el principal incentivo
Para el 61% de los consumidores, el descuento directo es la principal motivación de compra, seguido por los meses sin intereses (23%) y la devolución de efectivo (8%). La confianza en las ofertas es alta: el 73% considera que dispone de información suficiente y el 91% afirma que las promociones valen la pena.
No obstante, el 42% consulta opiniones externas antes de tomar una decisión. Además, los consumidores están dispuestos a actuar si las marcas incumplen: el 30% solicitaría un reembolso, se quejaría al servicio de atención al cliente o acudiría a la Profeco.
Oportunidad para las marcas nacionales
El estudio también evaluó el reconocimiento del sello “Hecho en México”, conocido por el 89% de los entrevistados. Lo asocian con apoyo a la economía nacional (61%), calidad (58%) y tradición y cultura (54%).
Cuando el producto y el precio son iguales, el 76% optaría por una marca mexicana, principalmente para apoyar la economía nacional (62%), por la relación calidad-precio (54%) y por la confianza que genera (51%). Además, siete de cada diez confían en las empresas mexicanas y el 88% está dispuesto a elegir marcas con el sello.
Para las empresas nacionales, estos hallazgos representan una oportunidad de posicionamiento basada en calidad, confianza y contribución al país. Ipsos realizó el estudio a través de su plataforma en línea, encuestando a 500 adultos de entre 18 y 74 años en México.



