Cada 1° de agosto, diversas comunidades de América Latina celebran el Día de la Pachamama (o Pachamama Raymi), una tradición ancestral originaria de los pueblos quechua y aimara dedicada a honrar a la Madre Tierra. En el calendario agrícola andino, el inicio de agosto representa el comienzo de un nuevo ciclo de siembra, renovación espiritual y profunda gratitud por los alimentos y la vida que el entorno nos brinda.
Aunque costumbres populares como beber caña con ruda en ayunas son ampliamente conocidas en países como Argentina, Bolivia, Perú, Chile y Ecuador, existen diversos rituales y prácticas sencillas que pueden llevarse a cabo en el hogar para sumarse a esta festividad.
Al respecto, la especialista en terapias energéticas Marcela López destaca el sentido espiritual de la fecha.
«El ritual de la Pachamama es un acto sagrado de encuentro con la Madre Tierra, que es quien nos sostiene, nos alimenta y nos da la vida. Es una ceremonia que nos recuerda que todo lo que recibimos merece ser honrado».
Guía para realizar ofrendas y el sahumado en casa
Las celebraciones no requieren de grandes gastos ni de insumos complejos, pues el elemento fundamental de la fecha radica en la intención y el respeto con el que se prepara cada ofrenda.
- La ofrenda a la Tierra (Corpachada)
Consiste en depositar en un pequeño hoyo en la tierra —o en una maceta en el caso de los entornos urbanos— alimentos naturales en símbolo de reciprocidad. Se pueden utilizar semillas, granos, frutas, pan, agua o vino.
«La Pachamama no observa el valor económico de la ofrenda, sino el amor, el respeto y la conciencia con la que fue preparada. Cada persona puede entregar aquello que sienta que representa el fruto de su esfuerzo y su agradecimiento. Considero importante realizar el ritual con el corazón en calma, evitando hacerlo desde el enojo, el miedo o la desesperación. La energía con la que ofrecemos es la misma energía que sembramos», explica López.
- Sahumado de espacios y el hogar
El humo de las hierbas naturales simboliza la purificación de las energías acumuladas durante el año previo y abre el camino a un ciclo de salud y abundancia. Para llevarlo a cabo, se recomienda encender sobre un carbón vegetal resistente al calor elementos como ruda, romero, lavanda, salvia, laurel, canela o cáscaras secas de cítricos.
El recorrido se realiza desde la puerta de entrada avanzando en el sentido de las agujas del reloj, pidiendo la liberación de bloqueos y expresando gratitud por el hogar, la salud y el trabajo.
Más allá de los ritos espirituales, el Día de la Pachamama invita a tomar conciencia sobre la sostenibilidad y el respeto activo hacia el planeta. La especialista concluye que la celebración debe trascender el 1° de agosto para convertirse en una responsabilidad permanente con el medio ambiente:
«Creo que el mensaje más importante es recordar que la Pachamama no solo recibe nuestras ofrendas: también nos invita a comprometernos con el cuidado de la Tierra, porque al cuidar de ella, también estamos cuidando nuestra propia vida y la de las generaciones futuras».



