El peso mexicano mantuvo su tendencia positiva frente a la divisa estadounidense, cotizando cerca del umbral de las 17 unidades por dólar al registrar una ligera apreciación del 0.02%, situándose en 17.0475 pesos por dólar durante la apertura.
El fortalecimiento de la moneda nacional responde al retroceso global del dólar, influenciado por el reajuste en las expectativas sobre los próximos pasos de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. Muestra de ello es el índice DXY —que mide el desempeño del dólar frente a seis monedas de referencia mundial—, el cual descendió un 0.10% para ubicarse en 99.80 puntos.
La moderación en las presiones inflacionarias estadounidenses desempeñó un papel clave en la dinámica de los mercados. La inflación al productor de julio en Estados Unidos no registró variación mensual (0.0%), alejándose del incremento del 0.2% estimado por los analistas. En materia laboral, las solicitudes semanales de subsidio por desempleo subieron a 209 mil, superando las 200 mil registradas en el periodo previo y rebasando el pronóstico del mercado, que preveía 202 mil peticiones.
Por su parte, en el mercado petrolero los precios internacionales cedieron terreno y rompieron la barrera de los 90 dólares por barril, aun cuando las autoridades de Irán señalaron que no existen avances para la reapertura del estrecho de Ormuz. Ante este panorama, el barril de petróleo Brent retrocedió un 2.19% para cotizar en 87.02 dólares, mientras que el WTI estadounidense registró una caída del 2.43%, situándose en 81.24 dólares.



