La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que el país logró restablecer una cuota de exportación de 1.1 millones de toneladas de azúcar hacia el mercado de Estados Unidos, revirtiendo la severa contracción registrada en los últimos cuatro años, periodo en el que las compras estadounidenses habían caído de un millón de toneladas a apenas 150 mil toneladas anuales.
Al responder sobre la situación de la industria azucarera, la titular del Ejecutivo explicó que la sobreoferta generada por la restricción del mercado norteamericano y el excedente de producción nacional impactaron a la baja los precios internos, afectando los ingresos de productores y la viabilidad de los ingenios procesadores.
El reajuste de los volúmenes de exportación se concretó tras mesas de trabajo coordinadas por la Secretaría de Economía, donde participaron gobernadores de entidades cañeras como Veracruz, Colima, Tamaulipas y Morelos, así como dirigencias sindicales y administradores del sector agroindustrial.
Asimismo, la mandataria abordó las denuncias de gremios productores sobre la entrada irregular de azúcar procedente de América Central. Al respecto, informó que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), en coordinación con la Agencia Nacional de Aduanas de México y la Guardia Nacional, reforzó los esquemas de inspección en las aduanas del sur del país para frenar la competencia desleal y estabilizar la comercialización interna.
Respecto a la reactivación del complejo agroindustrial, el Gobierno Federal evalúa tres alternativas operativas: la absorción temporal del inmueble por parte del Gobierno del Estado de Veracruz, la constitución de una cooperativa gestionada por los propios trabajadores o la venta de los activos a un grupo empresarial del ramo.
«Cualquiera que sea la opción, el ingenio tiene que entrar a un mercado competitivo. No se puede dar un subsidio directo exclusivo para un ingenio, aunque sí se incorporará a los apoyos generales a la producción como la entrega de fertilizantes», enfatizó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La jefa del Ejecutivo federal recordó que la industria azucarera atravesó por diversos procesos de privatización y rescate estatal en décadas recientes, derivando en un rezago tecnológico en plantas que continúan operando con maquinaria de mediados del siglo pasado.
Finalmente, precisó que, si bien el Gobierno Federal apoya el desarrollo agrícola mediante la modernización de distritos de riego y la entrega de urea a través del programa Producción para el Bienestar, la capitalización y actualización de la infraestructura fabril corresponde a la iniciativa privada. Las dependencias del sector económico y el gobierno estatal prevén dar a conocer el dictamen definitivo sobre el futuro del ingenio en las próximas semanas.



